El Banco Central afirmó que todas las actividades económicas que conforman el Producto Interno Bruto (PIB), registraron tasas positivas este año, impulsado un crecimiento que repercutió en forma positiva en la generación de empleos.
La entidad dijo que de acuerdo a los datos preliminares disponibles, la economía dominicana registraría un crecimiento real en torno al 7.8% al cierre de 2010, con lo cual la República Dominicana se colocaría entre los siete países que estarían creciendo por encima del promedio de 6.0% proyectado por la CEPAL para América Latina durante el presente año.
Al valorar el nivel de empleo dijo que la tasa de desocupación ampliada se redujo en 0.3 puntos porcentuales, colocándose en un nivel de 14.1%, similar a los niveles de desempleo previos a la crisis global 2008-2009.
Lo anterior significa que en el presente año, en el país se han creado 160,208 nuevos empleos netos, elevando a 589,003 los nuevos empleos que ha generado el crecimiento económico desde el año 2004 a la fecha. Esto ha contribuido a reducir los niveles de pobreza y mejorar la distribución del ingreso y la calidad de vida de un segmento importante de la población, dijo.
Agregó que el índice de pobreza en la República Dominicana se ha reducido en 10.2 puntos porcentuales en los últimos seis años, al disminuir de 43.4% en octubre 2004 a 33.2% en abril 2010, que ha ido acompañado de una mejoría en el coeficiente GINI, el cual ha disminuido de 0.542 en octubre 2004 a 0.505 en abril 2010, siendo la disminución más acentuada en los últimos dos años (2009-2010).
Aclaró que aunque no es función primigenia del Banco Central lograr que el crecimiento económico tenga un efecto de derrame redistributivo hacia los sectores más desposeídos de la población, ya que ese ámbito de acción le corresponde a las políticas sociales, los resultados anteriormente señalados desmienten de forma contundente la tesis sostenida por algunos analistas y estudiosos de la economía dominicana de que el crecimiento económico no se ha traducido en una mejoría del bienestar social de la población.
En el documento, el Banco Central proyecta que el 2010 cerrará con una inflación en torno al 6.2%; y que la depreciación enero-diciembre del peso será de alrededor de 3%, lo que confirma la estabilidad relativa de la tasa de cambio.

