El Banco Central decidió reducir por tercer mes consecutivo su tasa de interés de política monetaria en 25 puntos básicos, pasando de 4.75 % a 4.50 % anual.
La decisión sobre la tasa de referencia se basa en el análisis detallado del balance de riesgos respecto a los pronósticos de inflación, incluyendo indicadores macroeconómicos internacionales y domésticos, las expectativas del mercado y las proyecciones de mediano plazo.
La inflación mensual de julio fue de 0.47 %, mientras que la inflación acumulada en los primeros siete meses del año se situó en 1.64 %.
Por otro lado, la inflación interanual, es decir de julio de 2018 a julio de 2019, se ubicó en 1.40 %, manteniéndose por noveno mes consecutivo por debajo del límite inferior del rango meta.
Los factores de incertidumbre que han estado gravitando en el entorno internacional se han acentuado, en particular aquellos relacionados a las disputas comerciales, así como los riesgos geopolíticos.
En el contexto doméstico, informaciones preliminares del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) señalan que el crecimiento económico ha comenzado a recuperarse, alcanzando 4.7% en el período enero-julio y, de continuar esta tendencia, se ubicaría en torno a su potencial para el cierre del año.

