¿Quieres un abrazo? Es gratis, decía sonriente la joven Margaret Liriano, esta mañana a desconocidos en una estación del Metro de Santo Domingo antes saludarlos efusivamente, lo que la mayoría aceptaba con cierto asombro y receptividad.
Ella es parte de los 40 jóvenes de Santiago que se trasladaron hoy al Distrito Nacional con el objetivo de transmitir un mensaje de paz y respeto a los demás abrazando personas en seis estaciones del Metro y sus alrededores.
Dijeron que esperaban abrazar a siete mil personas durante dos horas en las estaciones Juan Pablo Duarte, Juan Bosch, Casandra Damirón, Joaquín Balaguer, Amín Abel y Francisco Alberto Caamaño.
Es la segunda jornada de abrazos que realizan esos estudiantes, la primera fue el 19 de octubre en Santiago, donde 62 de ellos repartieron afectos a 26 mil personas. Ellos mismos cubren los gastos.
Wellington Díaz, quien coordina el movimiento junto con Larissa Rodríguez (la propulsora en el país), explicó que se sumaron al movimiento mundial de abrazos gratis porque notaron una falta de aprecio que las personas muestran por sus semejantes y por la violencia y desconfianza que impera.
Lo que queremos es que la gente multiplique los abrazos entre sus familiares, expresó, mientras sus compañeras ofrecían abrazos mostrando cartelones que decían abrazos gratis.
La práctica fue originada en el 2004 por el australiano Juan Mann, quien recibió un abrazo de un desconocido mientras atravesaba una crisis depresiva. Luego, Mann se apostó en una calle de Australia con un cartelón ofreciendo abrazos.

