LONDRES. AFP. El grupo petrolero británico BP mantuvo el suspense este miércoles antes de una reunión en la Casa Blanca en la que debían participar sus directivos y al día siguiente de un discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el que criticó duramente a la empresa.
«BP toma nota de los comentarios del presidente Obama ayer por la noche (miércoles)», señala el grupo en un breve comunicado.
BP confirmó de paso que su presidente, Carl-Henric Svanberg, y el consejero delegado, Tony Hayward, serán recibidos durante la mañana (hora de Washington) por el presidente estadounidense «para discutir sobre sus propuestas destinadas a asegurar que todas las demandas legítimas de compensaciones ligadas a marea negra en el golfo de México sean pagadas de manera justa y rápida».
Pero el grupo no hizo ningún comentario sobre las medidas que podría tomar en este sentido, pese a que Obama le ordenó el martes que creara un fondo de indemnización en un discurso solemne en el que denunció la inconsciencia de la compañía petrolera británicas.
Los dirigentes de BP podrían anunciar en esta reunión la creación de una cuenta bloqueada destinada al pago de las indemnizaciones de las víctimas de la marea negra para satisfacer al presidente norteamericano.
Uno de los responsables del grupo, Lamar McKay, no quiso decir el martes a los congresistas.

