NUEVA YORK, AP. Fredi González no le iba a poner pero alguno a celebrar la conquista de un banderín en un territorio ajeno, como el Wrigley Field de Chicago.
«Lo que uno quiere es celebrar en casa frente a sus fanáticos, pero no creo que exista algo mejor que asegurar la división en uno de estos estadios, como Wrigley o Fenway. Estos parques históricos son la segunda mejor opción», declaró González, el piloto cubano de los Bravos de Atlanta.
Al proclamarse campeones del Este de la Liga Nacional por primera vez desde 2005, los Bravos fueron uno de tres equipos que el domingo empezaron a fraguar sus planes para el mes de octubre.
La derrota que los Nacionales de Washington sufrieron a primera hora 4-2 ante los Marlins de Miami en el juego inicial de una doble cartelera certificó el título de división para los Bravos y de paso catapultó a los Cardenales de San Luis a la postemporada con por lo menos un boleto de wild card.
Los Bravos y los Atléticos se sumaron a los Medias Rojas de Boston y los Dodgers de Los Angeles como campeones de división.
Apenas queda una semana de temporada y sólo faltan por definirse los campeones en la Central de ambas ligas. Los Tigres de Detroit acarician la corona de la suya con una diferencia de cinco juegos sobre los Indios de Cleveland. San Luis aventaja por dos juegos a Cincinnati y Pittsburgh. Los Cardenales cayeron en la jornada por 6-4 ante los Cerveceros de Milwaukee.
