8 países han detonado armas nucleares. 5 de ellos son «estados nuclearmente armados», un estatus reconocido internacionalmente por el Tratado de No Proliferación Nuclear: Estados Unidos, la Federación Rusa, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la República Francesa y la República Popular de China.
3 países no firmantes de ese tratado han realizado pruebas nucleares: India, Pakistán y Corea del Norte. Israel quizás posee 300 armas nucleares, aunque nunca haya sido confirmado ni desmentido por el propio país.
Si se desata una guerra contra Irán, ¿sería corta o larga, convencional o nuclear, regional o mundial? Si es nuclear claramente sería catastrófica para la humanidad pero sana para la macroeconomía mundial, porque la industria de guerra siempre ha sanado estados económicamente heridos por la recesión.
Además, la guerra frenaría el avance demográfico mundial, que ya rebasó los 7 mil millones de almas, por lo que resulta intolerable alcanzar la cifra de 8 mil millones, ya que la gran marea poblacional amenazaría la gobernabilidad global. Pero sobre todo, una guerra terminal contra ese país persa desviaría la atención para enfrentar el principal enemigo de la humanidad, que es el calentamiento global, ya que hacerle frente a tan gravísima situación es afectar drásticamente las gigantescas ganancias de la económicamente poderosa petroindustria.
Militarmente hay un deseo profesional de darle uso a ese inmenso y costoso arsenal atómico que se está haciendo viejo en almacenes llamados ¨bunquers, de modo que hay que aprovechar su potencial eliminando enemigos incómodos y de paso renovar el inventario. Irán se está ofreciendo en bandeja de plata para tales fines. Una mayoría de naciones apoyarían la conflagración, hasta que de pronto se forme en los cielos de quien sabe que país, a causa de quien sabe qué bando, el primer horrendo hongo nuclear de la serie recordar que hay 60 mil bombas atómicas en el mundo) y de allí en adelante a Dios que reparta suerte.

