Todo sobre los agujeros negros: los hay de 5 clases. En primer lugar, están los agujeros negros primordiales, creados al comienzo del universo, de modo que son tan viejos como él. Podrían existir por millones, del tamaño de galaxias enteras. Nadie ha detectado ninguno. Son la esencia de la nada, como un hoyo a la mitad de una calle. Estos agujeros negros de inmensa magnitud servirían de enlace con otros universos.
En segundo lugar, están los agujeros negros súper masivos. Poseen una masa millones de veces la del Sol. Suelen encontrarse en el corazón de las galaxias. Son como su motor fuera de borda, que aceleran a las galaxias mientras devoran materia a dentelladas. Nuestra Vía Láctea contiene un súper agujero negro en su centro, quizás del tamaño de 8 sistemas solares. Para alcanzar esa proporción debió engullirse millones de estrellas en un tiempo relativamente corto. Igualmente se conectarían con otros universos.
En tercer lugar, están los agujeros negros de masa estelar: se forman cuando una estrella como el Sol se convierte en supernova e implosiona, esto es, se derrumba sobre sí misma y pasa a concentrarse en un espacio pequeño, distorsionando el espacio y el tiempo debido a la altísima gravedad, a tal punto, que ni siquiera la luz puede escapar de su poder. Son pozos de profundidad infinita. Otra forma de enlazarnos con otros universos, cual si de túneles se tratara. Están matemáticamente comprobados.
En cuarto lugar, están los micro-agujeros negros: se forman y evaporan a gran velocidad, rasgaduras del tejido del espacio que sanan de una vez. Aún son conceptos hipotéticos. De ser reales, podrían atravesar a nuestro planeta dejando una estela de destrucción.
Finalmente, los agujeros blancos: donde los agujeros negros desembocan. En teoría, conectarían el pasado y el futuro en un solo tiempo. Si se les descubre, probarían que hay universos paralelos. ¿Cuántos? Quizás miles de millones. Del mismo modo que hay millones de galaxias, podrían existir millones de universos. Algunos científicos especulan que en el futuro podríamos construir agujeros negros y blancos artificiales para viajar por el universo a la velocidad de la luz o más. Fascinante, ¿no lo cree?

