Todo sobre la Ley de Murphy: es un enunciado de carácter popular para explicar los infortunios basados en el proverbial adagio siguiente: Si algo puede salir mal, saldrá mal. La ley fue enunciada por Edward A. Murphy, en 1946, experto en realizar pruebas con muñecos de tamaño y consistencia humana.
Las pruebas iniciales con humanoides estuvieron plagadas de errores, de modo que cuando fueron corregidos usaron un chimpancé, de nombre Tittino, en la confianza de que todo saldría bien, pero salió mal y Tittino murió en el primer experimento en el que trabajó. Cuando se advirtió que se había producido un error en la instalación, Murphy formuló su enunciado. Frustrado, le echó la culpa a su asistente, diciendo: Si esa persona tiene una forma de cometer un error, lo hará. Con el tiempo, entre conversaciones amistosas surgiría la clásica verbalización de dicha Ley.
Se dice que su padre, Robert Murphy, antes había esgrimido: Si hay más de una forma de hacer un trabajo y una de ellas culminará en desastre, alguien lo hará de esa manera. La ley de Morphy fue dada a conocer durante una conferencia de prensa, creyendo la gente que era una nueva ley científica, probada al más alto nivel mediante la más avanzada tecnología.
En 1952 surgió el primer plagio: Todo lo que pueda salir mal, saldrá mal. La popularidad de la ley se debe al escritor de ciencia ficción Larry Niven, quien la usó en historias sobre asteroides que tenían una religión y cultura que incluía el miedo y la adoración del dios Finagle y su profeta demente. La imaginación popular ha articulado cosas como: Si algo puede provocar que choques tu auto, chocará, o si tu novia te puede pegar cuernos, te los pegará.
Un ejemplo clásico para ilustrar la ley, es que si una rebanada de pan cae al suelo, la gente tiende a recordar más vívidamente las veces en que cayó con la mantequilla hacia el suelo, puesto que si cayera con la mantequilla hacia arriba no estropearía la alfombra. Por lo tanto, uno tiene la impresión de que el pan siempre cae con la mantequilla hacia abajo, sin importar la probabilidad de cada ocurrencia. Síntesis: la de Murphy es expresión festiva del orden y el caos que imperan por todo el universo.

