SYDNEY. AP. Las cuadrillas de rescate volvieron a los mares peligrosos el jueves para buscar a posibles sobrevivientes luego de que un bote que transportaba hasta 100 solicitantes de asilo se destruyó contra los arrecifes de una isla australiana matando al menos a 28 de sus tripulantes.
Entre los pasajeros había iraquíes, iraníes y personas de origen kurdo, dijo la primera ministra Julia Gillard.
Las muertes ocurridas en la remota Isla de Navidad subrayan los peligros que enfrentan miles de personas que tratan de partir de Indonesia a Australia, por lo general en botes atestados poco equipados para el viaje, para comenzar una nueva vida lejos de países afectados por la guerra.
La armada y oficiales migratorios lograron rescatar a 42 personas entre las olas enfurecidas en las horas siguientes al naufragio, de las cuales 25 eran hombres, ocho mujeres y nueve menores de edad, informó migración. El ministro de migración Chris Bowen dijo que hasta 100 personas podrían haber estado a bordo.

