DEB RIECHMANN
BAGDAD. AP. Tres soldados estadounidenses murieron tras un ataque a su base a las afueras de la segunda mayor ciudad iraquí, Basra, en el sur del país, anunció el viernes el ejército estadounidense.
Dos iraquíes también murieron a causa de una bomba en Bagdad mientras cientos de miles de peregrinos marchaban para honrar la muerte de un prominente religioso chií. El ataque a los soldados fue con morteros o lanzacohetes, dijo el ejército. La seguridad en Irak ha mejorado de forma significativa en los dos últimos años, aunque los insurgentes aún llevan a cabo ataques mortales de forma regular.
El año pasado las fuerzas iraquíes y de EE.UU expulsaron a insurgentes chiíes de sus campamentos en Basora.
Gran Bretaña, que mantenía a muchos soldados en la zona, ha finalizado sus operaciones de combate y ha empezado a retirar a sus efectivos. Sin embargo, el ataque a los soldados, que ocurrió el jueves por la noche, podría indicar que la actividad de los milicianos vuelve a resurgir. En Bagdad, una bomba debajo de un puente acabó mató una pareja casada que formaba parte de los miles de peregrinos chiíes que se dirigían a un lugar sagrado.
La bomba explotó el viernes por la tarde e hirió a otras 12 personas, según la policía y funcionarios médicos.

