Dublín. EFE. Amnistía Internacional (AI) calificó hoy de tortura los abusos sexuales, físicos y psicológicos sufridos por miles de menores en instituciones gestionadas por el Estado irlandés y la Iglesia católica.
En un informe publicado hoy bajo el título A plena vista, la sección de AI en Irlanda intenta explicar por qué semejante cantidad de menores sufrió un trato degradante e inhumano durante décadas en este país, indica en el texto su director ejecutivo Colm O’Gorman.
Los detalles de violaciones, casos de malnutrición o palizas cometidos por trabajadores de estas instituciones y, en su mayoría, por sacerdotes católicos han salido a la luz en los últimos años en cuatro informes que han conmocionado a este país. O’Gorman, víctima también de abusos sexuales, observa que estas investigaciones relataron lo que sucedió con los menores, pero no abordaron el por qué. Estos abusos ocurrieron no porque no supiéramos de ellos, sino porque mucha gente en nuestra sociedad prefirió ignorarlo.
No es cierto que todo el mundo lo sabía, pero mucha gente en posiciones de poder optaron por no actuar, denuncia el activista.
En su opinión, las actitudes de la sociedad irlandesa ante la pobreza, tanto a nivel político como público, fueron factores determinantes, como lo fue también el miedo que provocaba la Iglesia Católica como institución La sociedad -lamenta- juzgó y criminalizó a los menores por ser pobres, en lugar de tratar de atajar los motivos subyacentes que condenaban a sus familias a vivir en la pobreza».
O’Gorman asegura, además, que se ha hecho muy poca justicia con la víctimas, dado que aquellos que no cumplieron con sus obligaciones como guardianes, funcionarios, sacerdotes, policía y miembros de las órdenes religiosas han eludido, en su mayoría, dar cuentas ante la Justicia.
