El acto organizado este domingo para el lanzamiento del proyecto político del ex presidente Hipólito Mejía significó una pura representación de lo que es el Partido Revolucionario Dominicano: una mezcla de gente de todos los niveles sociales, unidas en torno a una aspiración.
La temperatura en el coliseo Teo Cruz, de escasa ventilación, hubiera resultado insoportable de no ser por el sobrado entusiasmo de las personas, cerca de diez mil, que acudieron desde distintos puntos del país a manifestarse en apoyo de Mejía.
El ex mandatario pronunció un discurso de unos 35 minutos de duración, pero en el interior del coliseo pocos lo escucharon, no sólo por las deficiencias acústicas del recinto, sino por la persistente entonación del lema Llegó papá, musicalizado con cornetas y redoblantes.
Profesionales destacados, pasados ministros y embajadores, empresarios, generales y almirantes retirados de las Fuerzas Armadas y de la Policía se unieron con obreros, choferes, agricultores y chiriperos en interés de expresar su apoyo a Mejía, quien busca la candidatura presidencial del PRD para el 2012-2016.
Damas almidonadas confundieron sus aromas exquisitos con la sudoración de las mujeres de origen humilde que bailaban el sonsonete Llegó papá, rebosantes de fervor.
Sólo las sillas colocadas detrás del podio quedaron vacías, la razón era que nadie quería perderse la visual de lo que pasaba en el redondel.
La gente aplaudió a Mejía sin escucharlo, en un discurso basado en unas líneas generales desplegadas en rótulos. Entre ellas: Me duele mi país, Me duele el PRD, Estoy en política para servir de una manera sana, Un mejor país, pero para todos.
Otras ideas desarrolladas fueron: Creo en los jóvenes, Creo en mi país.

