Canto y humor en el “Kennyoke” de Kenny Grullón



Cuando Kenny Grullón se sentaba frente al televisor en su hogar en Montellano, Puerto Plata, para ver El Show del Mediodía, alimentaba el sueño de algún día entrar a ella como frente de una de las orquestas que se presentaban en el meridiano de Color Visión.

“Yo quería ser frente de orquesta, porque desde mi adolescencia veía a todos esos artistas que se presentaban en televisión y ese swing me gustaba. Mis preferidos eran Los Kenton y La Tercera Brigada, de Cherry Jiménez, porque hacían una coreografía espectacular”, recuerda.

En Montellano llegó a participar en un festival de la voz con la canción Lo pasado, pasado, de José José, logrando un empate en el tercer lugar. “Esa noche sentí como que no lo hice tan bien y me marché del lugar, pero cuando iba caminando por una de las calles de mi pueblo, vino una persona detrás de mí para pedirme que me devolviera a desempatar porque había empatado en el tercer lugar. Y le dije: ‘dénselo a él, ¿Qué yo hago con un tercer lugar?’”, contó entre risas el popular humorista.

Unos años más tarde, en 1983, siendo estudiante de teatro en Santo Domingo acompañó a su compañera de estudios Ivette Fis a Teleantillas, canal 2, quien pertenecía al cuadro de comedias del programa “Fiesta”. Esta es la primera vez que entra a una planta televisora.

“Si estaba enamorado de la televisión cuando la veía desde mi casa, al entrar a Teleantillas fue que me enamoré de verdad”, recuerda.

En busca de oportunidades para alcanzar la meta impuesta Kenny participó en el programa “Cuánto vale el show”, que producía Prolatel y conducía Johnny Ventura, imitando a Raphael de España. Mientras, en otro lugar, su amiga Ivette Fis, junto al cuadro de comedias de Teleantillas, veía su actuación. “Por esa imitación gané 60 pesos, de loscuales regalé 30 a mi abuela y me quedé con 30 para bebérmelos”, narra con su característico humor.

“Esa misma noche había una reunión en Teleantillas, porque el actor peruano Carlos Victoria, entonces director del cuadro de comedias del programa, tenía que volver a Perú y había urgencia de llenar la vacante”, dice.

Mientras se armaba una novela humorística con Raúl Grisanty como Drácula, y buscaban un actor que hiciera de Draculito, en ese encuentro tenían puesto “Cuánto vale el show”. “Ivette dijo: ‘ese estudia conmigo, es loquísimo y comiquísimo’. Me llamaron y de inmdiato entré al staff de comediantes”, explica sobre su entrada oficial a la televisión. Lo demás es historia.

A finales de los 80 el canto volvió a la vida de Kenny Grullón a través de los musicales que producía Nuryn Sanlley, a quien recuerda con amor y agradecimiento.

Aunque ya pertenecía al staff de humoristas de El Show del Mediodía y El Show de Luisito y Anthony, de la mano de Nuryn Sanlley conoció a Freddy Beras Goico, quien le ofreció trabajo en El Gordo de la Semana.

“Nuryn me dio la oportunidad de trabajar con ella en los musicales de La Pinky. Ella hacía un segmento infantil en El Gordo de la Semana, en los que siempre yo era el villano. Freddy buscaba un actor que sustituyera a don Niní Germán, quien hacía un personaje gay para La Comedia Gorda y me lo ofreció. Acepté y por el éxito de ese personaje entré a Punto Final. Así es como nace ‘Lalo’”, revela.

UN APUNTE

Kennyoke

Desde hace tres martes, a partir de las 8:00 de la noche, Kenny Grullón se mudó al Bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito con el “Kennyoke”, una producción con la que el humorista y actor dominicano bota y hace botar al estrés con una combinación de humor y canciones.

“La idea es pasarla bien, no es nada de teatro ni para gente que cante bien, es para gozarlo. En ese compartir soy el coordinador entre la gente que quiere cantar y los momentos de humor.Támbién tenemos concurso para el que cante mejor”, explica Grullón.

La entrega de hoy está dedicada a las madres dominicanas, por celebrarse su día el próximo domingo, con Hony Estrella como invitada especial.