Con la presencia de 182 sacerdotes y cientos de feligreses, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez ofició hoy la Misa Crismal en la catedral de Santo Domingo.
En la celebración también estuvieron presentes el Nuncio Apostólico, Joseph Wesolowski, obispos auxiliares Pablo Cedano y Víctor Masalles, vicarios y otras autoridades de la Iglesia Católica.
Al iniciar la celebración, el prelado católico envió saludos a todos los sacerdotes del mundo, de los que dijo hay 408 mil, incluyendo los de República Dominicana.
El cardenal destacó que el Jueves Santo es el día por excelencia de los sacerdotes.
Tras comentar el Santo Evangelio dijo que los poderes del mal no deben prevalecer frente a la Iglesia.
Exhortó a los obispos, sacerdotes, vicarios, diáconos a no perder de vista la finalidad del evangelista Lucas de llevar el Evangelio a todos los pueblos.
López Rodríguez habló de los planes de la Iglesia Católica durante el presente año.
El arzobispo de Santo Domingo estaba acompañado de los sacerdotes y feligreses de las diferentes parroquias, para estar presentes en la renovación de las promesas sacerdotales.
En la ceremonia fueron bendecidos los óleos para el bautizo, los enfermos y la confirmación durante todo el año.

