MEXICO. AP. En su adolescencia, el actor colombiano Manolo Cardona fue víctima indirecta del narcotráfico que azotaba su país en una época en que los grandes capos de la droga se pavoneaban» al tiempo que atemorizaban a la sociedad. Ante esa experiencia, apostó por involucrarse como productor de la cinta.
El cartel de los sapos», que asegura no pone como héroes a los narcos y que era necesaria para evitar que nuevas generaciones padezcan la presencia de los carteles.
«A los 14 o 15 años viví la otra parte de lo que estamos mostrando en la película. Como un adolescente más, cuando estaban estos personajes vivos, uno los veía en Cali de esa época, estaban por la calle sueltos, mostrando todos sus lujos, atemorizando la ciudad y desde el lado de la víctima, como muchos otros jóvenes, nos tocó pasar por un proceso muy difícil», dijo Cardona el miércoles en una conferencia de prensa para promover la cinta en México, donde se estrena el viernes.
Cardona, uno de los protagonistas del filme sobre la relación de 10 miembros del llamado cartel del Norte del Valle, considerado uno de los más peligrosos en Colombia, fue una necesidad como documento histórico poder contar esto y que las futuras generaciones vieran una historia que no queremos repetir en Colombia».
Por ello precisó que la cinta no exalta a los narcotraficantes. En ningún momento tratamos de heroizar (enaltecer) a los personajes. Por el contrario sentimos que una de las moralejas que tiene la película es que la gente que está metida en este negocio termina muy mal», aseguró el actor.
Dirigida por el colombiano Carlos Moreno, «El cartel de los sapos» es una coproducción colombo-mexicana basada en la serie televisiva homónima que se transmitió durante dos temporadas.
La teleserie se desarrolló a partir de un libro del mismo título escrito por el ex narcotraficante Andrés López López, quien participó como guionista de ambos proyectos.

