Señor director:
El doctor Leonel Fernández, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, dijo con mucha vehemencia que no habría vacas sagradas en su administración.
Los generales, jueces y fiscales dijeron lo mismo, pero ahora el fiscal del Distrito, quien, por la definición de sus funciones, es quien representa los intereses de la sociedad en todos los casos judiciales, deja claro que no se puede revelar los nombres de los policías involucrados en la red de narcotráfico y lavado de dinero que, se dice, dirigía José David Figueroa Agosto.
Ese señor y todos los que supuestamente son sus cómplices, nunca hubieran podido delinquir sin la ayuda de personas con poder, supuestos representantes de la ley, que realmente son más delincuentes que ellos.
Ahora, amparándose en una separación de poderes que solo se invoca cuando es conveniente, el presidente y sus asesores guardan silencio.
¿Quedará todo así? Uno no quisiera afirmarlo, pero hay razones para sospecharlo.
Atentamente,
Roberto De Jesús
Nueva York
El panorama electoral
Señor director:
Uno ve el panorama electoral, y no sabe si quedarse en su casa el día de las elecciones o salir a votar por alguien que no convence a uno en cuanto a su idoneidad para ocupar la primera magistratura del Estado.
A Hipólito Mejía, sus seguidores lo presentan como un hombre que ha cambiado mucho y que ya no es el dirigente inmaduro y espontáneo que hablaba sin pensar.
Sin embargo, después de sus declaraciones en cuanto a los corruptos del actual gobierno y después de algunos chistes que hace, uno se da cuenta de que sigue siendo el mismo Hipólito Mejía, y le da pánico pensar que el dólar pudiera ponerse otra vez al 50 por uno, que la comida suba sin contador y que el presidente diga que si uno fuera gallina cobraría mucho por poner un huevo.
En cuanto al presidente Leonel Fernández, es una persona más comedida, pero ha mostrado mucha indolencia. No tiene que ver con los pobres, y suelta también expresiones de burla. Recuerdo cuando habló del cólera.
Uno se queda, pues, sin saber por quién decidirse. Falta un año para las elecciones y estoy contemplando seriamente quedarme en mi casa el 16 de mayo.
Atentamente,
Digna F. Delgado
Santo Domingo

