Opinión

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

La reelección

Señor director:

La reelección en el país, al menos después de Trujillo, ha estado prohibida por muy cortos períodos.

En el orden partidario, los tres partidos mayoritarios, en su momento y desde el poder,  han auspiciado y restaurado la reeleccion constitucional. Unos  han ganado, otros han perdido. Pero siempre se cumple la voluntad popular.

 Esto indica que en el pais no existe un basamento histórico, un criterio sólido,  y ni siquiera un emblema verbal que promueva la no reelección como en México: “Voto efectivo, no reeleccion” del PRI. Todo lo contrario. De los trece comicios realizados después de la dictadura, nueve han registrado repostulaciones. Siete candidatos repostulados han sido reelectos.

Y no se ha producido ningún movimiento de importancia que interrumpa el ritmo constitucional, en oposición al presidente electo.

Este análisis indica que la voluntad popular aceptó y confirmó la reelección siete veces de Balaguer y Leonel. Y solo dos veces, Balaguer (1978) e Hipólito (2004), la rechazó.

Y tambien indica que el Soberano sabe discernir cuándo le conviene una reelección y cuándo no le conviene, y la rechaza  aunque el repostulado sea presidente de la República y maneje todos los enclaves del poder.

Mayormente, el texto constitucional ha permitido la reelección. Los tres partidos  la han sustentado y  restaurado.Y el soberano,  por medio del voto mayoritario, la ha ratificado.

En conclusión, no hay antecedente histórico que impida la repostulación de un presidente,  pero la prohibe la Constitución vigente.

Pocos arguyen contra la reelección el perspicaz y válido argumento de la posibilidad de que el presidente  canalice los fondos del Estado, no hacia el destino fijado por la Ley de Gastos Públicos sino al empleo corrupto de la promoción de su  candidatura. Esto es tan probable como excecrable.

Una forma de evitar o disminuir ese riesgo probable la introdujo  Joaquín Balaguer cuando aceptó, presionado por el PRD, que el presidente de la Suprema Corte de Justicia, el recordado letrado Manuel Ramón Ruiz Tejada, asumiera la Presidencia 90 días antes de las votaciones.

Con esto, el acto electoral que da paso a la reelección se vería libre de la infame corrupción y entraría con aceptable diafanidad al dorado proceso de la historia.

Atentamente,

Lic. Francisco Dorta-Duque

Santo Domingo

El Nacional

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