Odebrecht y el ratero
Señor director:
A principios de este mes, Ricardo Alberto Cabrera Serrano se volvió “famoso por unos días”, y es que fue captado por la cámara de un celular desmontando un retrovisor de un automóvil. De inmediato las autoridades policiales encabezados por su director Ney Aldrin Bautista Almonte activaron sus organismos investigativos. Cabrera Serrano, finalmente fue detenido y enviado a la cárcel de La Victoria a cumplir tres meses como medida de coerción.
La medida fue aplaudida por la población en sentido general, pero ciudadanos durante tertulias improvisadas en los barrios, sectores de clase media y alta, se preguntan ¿por qué con los imputados del caso Odebrecht no ha pasado lo mismo?
Recordemos que en junio del año 2017, el magistrado Francisco Ortega Polanco impuso un año de prisión preventiva contra Ángel Rondón Rijo, en la cárcel de la Victoria y 9 meses en Najayo, a Víctor Díaz Rúa y Conrado Pittaluga. Juan Temístocles Montás, Andrés Bautista y Ruddy González, 6, en Najayo, César Domingo Sánchez Torres y Máximo De Oleo, 3, en ese mismo centro carcelario. Radhamés Segura y Roberto Rodríguez: arresto domiciliario por 9. A los senadores Tommy Galán y Julio César Valentín y al diputado Alfredo Pacheco, dictaron una fianza de 5 millones e impedimento de salida.
Pero en poco tiempo a todos le cambiaron las medidas de coerción y cada uno de ellos fue enviado a sus casas, oficinas o al Congreso Nacional desarrollando sus vidas de manera normal, demostrando que la Diosa Maat procedió con una balanza desequilibrada con la verdad.
Ahora fueron excluidos Montás, quien reconoció que recibió dinero. También Segura, Valentín Jiminián, Pacheco, Castellanos de Moya, Sánchez, González y De Oleo. Se incluyó al ex presidente del Senado, Jesús Vásquez (Chu).
A diferencia de Cabrera Serrano, los implicados están sueltos; durmiendo tranquilos y sin sobre-saltos, esperando porque hay que respetar “el debido proceso”.
Por lo que vemos para el acusado de robar retrovisores, la Dama de la justicia, representada con los ojos vendados, actúa objetivamente, independiente, sin miedo.
Sin embargo a pesar de las señales erróneas o “caminos oscuros” que nos ha presentado la Diosa Maat – hasta este momento-, esperamos el momento de sentirnos orgullosos por la forma como la Dama de la justicia utilice su espada y balanza sin distinción de personas.
Atentamente,
Miguel Montez

