El PRD
Señor director:
Visto lo que viene aconteciendo en el Partido Revolucionario Dominicano, pienso que es tiempo ya de que no sigan queriendo tapar el sol con un dedo. Para nadie es un secreto que el ex presidente Hipólito Mejía tiene hoy mucho más gente dentro y fuera de la organización. Sin embargo, el presidente actual de esa entidad, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, tiene la Institucionalidad tras haber logrado el favor de las Instituciones del Estado, incluyendo la Junta Central Electoral, donde reposan tres listados con los nombres y números de cédulas electorales de los militantes del partido.
Esto le ha permitido a Miguel Vargas realizar exclusiones e inclusiones favorables a sus directrices y aspiraciones con miras a las elecciones del 2016.
En la convención celebrada el seis de marzo del 2012, siendo candidatos el ingeniero Miguel Vargas y el ingeniero Hipólito Mejía, el PLD, de manera clara, aplicó su estrategia aprovechando el padrón abierto donde votaron peledeístas y reformistas en todo el país. De ahí el resabio y maledicencias que alejan al uno y al otro junto a sus grupos. Quiero precisar que el 21 de enero 2012 le llevé carta al ingeniero Vargas, invitándolo le hiciéramos una visita al ingeniero Hipólito Mejía, en la cual le expresé entre otras: Recuerde es obligatorio el PRD, gane las elecciones, pues, si las pierde, le echarán la culpa a Usted, y aún ganándolas, la gente de Hipólito le harán la vida imposible para sus aspiraciones.
Que conste, luego de los enfrentamientos del domingo 27 de enero del presente año, escenificados entre grupos disidentes, en la casa nacional del PRD, en ocasión de la reunión del Comité Ejecutivo Nacional, CEN, se llevaría a efecto; nueva vez la intentará el ingeniero Vargas, en la cual, salvo circunstancias, si es necesario, instalará guachimanes privados, aparte de los miembros de la Policía Nacional. La otra reunión estatutaria del partido para elegir nuevas autoridades, la hará a su mejor conveniencia.
Atentamente,
Ing. Derqui Martínez.
Ex miembro del CEN.

