Juventud y políticos
Señor director:
En las recientes elecciones del 16 de mayo, quedó demostrada la falta de interés de los ciudadanos en ejercer el derecho al voto. Lamentamos que el segmento juventud fue el que menos interés demostró en acudir a los colegios electorales. La pregunta que nos hacemos es cuáles son los factores que llevan a los jóvenes a no acudir a las urnas.
La respuesta no está lejos. Ese día mucha gente había en las esquinas esperando quien le ofreciera más, sin importar la parcela política.
Es obvio que el sector más protegido por el padre San Juan Bosco, no se siente identificado con una gran parte de los actores políticos. Muestra de ello fue que en las pasadas elecciones se impusieron muchos viejos robles.
Otro factor determinante es el ejercicio funesto de los actores políticos, que piensan que la política es para servirse, obviando que su motivación principal es servir a la sociedad.
La ciencia política se nutre de realidades. En este momento nuestro país necesita una visión constructiva del ejercicio político, un mensaje diferente. En el caso de los opositores, a favor de las mayorías, claro, siempre que esté amparado en propuestas reales, demostrando las verdaderas intenciones. En el caso que de que usted se encuentre en el poder, sepa que este cargo es transitorio y la gran virtud que tiene cada ser humano es dejarle algo a la patria, ejemplo de ello la meritísima carta de Juan Pablo Duarte, en la cual disponía sus bienes a la patria, todo por una causa justa, la independencia.
El nuestro es un país que se encuentra inmerso en el inmediatismo de la juventud, que quiere todo rápido, sin sacrificio y sin poner a prueba su perseverancia.
En medio de la falta de valores que arropa a la sociedad dominicana, el ejercicio funesto de algunos actores políticos, lleva a una gran parte de la población a no sentirse identificada con ellos.
El llamado que le hacemos es a ejercer la política de una manera diferente, que permita a los ciudadanos sentirse identificados con los actores, pues es la única manera de fortalecer las instituciones, ya que de lo contrario podríamos, en un futuro cercano, tener una experiencia similar de lo que se vive en otros países, por el desgaste de los partidos, ejemplo de ello el bipartidismo de hoy en día en la República Dominicana. Vamos reflexionar antes que sea muy tarde.
Atentamente,
Lic. Giovanni Morillo
Santo Domingo

