A Senasa
Señor Director:
Toda persona que el estado provee de un seguro medico, es con la finalidad de que el mismo responda a sus atenciones prioritarias de salud, lo que no está pasando con la señora.
Dominga Tejeda, quien tiene 79 años de edad, reside en el Palmar de Ocoa, provincia Azua, está afiliada al régimen subsidiado de Senasa
Para nadie es un secreto que ir a cualquier centro hospitalario a buscar servicios con la tarjeta de Senasa bajo la cobertura del régimen subsidiado, es ser tratado de forma diferente, pero máxime cuando se trata de envejecientes, los que más atenciones deberían de recibir.
Hoy nos encontramos con un caso, que no es particular, porque se está generalizando, la señora Dominga sufrió una caída, se fractura la mandíbula, sus familiares le llevan a un centro hospitalario para que le brinden las atenciones medicas de lugar, pero en las oficinas de recepción donde uno debe dirigirse para que le llenen el formulario de autorizar el procedimiento, le dicen que Senasa no cubre este tipo de fractura, por lo que no le dan las atenciones medicas requeridas.
El colmo es que hemos visitado la oficina principal en dos oportunidades, apelando a una entrevista con alguna instancia gerencial, radiografía y expediente en manos; con la finalidad de que suplan lo que las letras del PDSS no previó.
La paciente asegurada ha tenido que irse a su hogar sin recibir las atenciones requeridas y prioritarias para ser curada como Dios manda, porque la burocracia instituida al área de atención al usuario de Senasa, parece estar entrenada solo para bloquear y rebotar las personas que allí asisten y mucho menos permitir que los familiares de esta envejeciente puedan tener contacto con el personal o la persona que le pueda aperturar, la vía para poder llevar a cabo la operación que urgentemente Dominga necesita por, derecho ciudadano o por derecho humano.
Dios nos agarre confesado, peros como va esta institución, los miles que ya están inscritos y los que se pretende ingresar a la misma de manera forzosa en este año que iniciara, no recibirán atenciones primarias ni secundarias en ninguno de los centros hospitalarios del país.
Atentamente,
Marino Estévez Zorrilla

