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Cientos de miles sueñan con Capriles «abrir puerta al futuro» en Venezuela

Cientos de miles sueñan con Capriles «abrir puerta al futuro» en Venezuela

BARQUISIMETO, Venezuela, 5 Oct 2012 (AFP) – Con el estruendo de cohetones y una lluvia de papelillos, el candidato opositor Henrique Capriles Radonski irrumpió en el acto de cierre de su campaña ante una multitud que sueña «abrir la puerta al futuro» con un triunfo en las elecciones del domingo en Venezuela.

La tarde se apagaba este jueves en Barquisimeto (noroeste), cuando el líder opositor, de 40 años, comenzó a hablar ante cientos de miles de incondicionales que llenaron una avenida en esta ciudad, capital del estado Lara, gobernado por uno de sus aliados.

«¡Na’ guará, qué gentío, Barquisimeto!», gritó Capriles apenas llegó a la tarima, vestido con el tricolor de la bandera venezolana, frente a la marea de seguidores que lo esperaron por horas bajo el sol radiante.

Entre la multitud estaba William Castillo, un agricultor de 48 años que votó por la reelección del presidente Hugo Chávez en 2006, antes de sufrir una «decepción» por la política de expropiaciones del gobierno, que alcanzó una empresa de  «Vine a darle mi apoyo incondicional al nuevo presidente Capriles», dijo confiado a la AFP.

La inseguridad, el desempleo, el abuso de poder y la «regaladera» de dinero a otros países, enumeró, son sus razones para cambiar de opinión seis años después y defender la propuesta de Capriles en las elecciones del domingo.

Pero, advirtió, «lo más importante es unir a los venezolanos, porque estamos como perros y gatos gracias a la división que nos ha metido el presidente».

En más de una hora sobre la tarima, probablemente su discurso más largo de los tres meses de campaña, Capriles echó el resto para intentar convencer a los indecisos y chavistas de votar por su proyecto «progresista», a la vez que mostró su rostro más retador ante Chávez, al que reconoció como un «gran contendor».

«Quiero decirle al presidente Chávez: su ciclo termina, yo le agradezco infinitamente desde mi corazón que usted me permitió ver claramente el rumbo que hay que tomar, el rumbo del amor y no del odio», dijo el candidato opositor, que raramente nombró al mandatario en sus anteriores actos.

«El domingo abrimos la puerta al futuro», agregó ante los vítores del público, que a veces lo interrumpían con uno de los lemas de la campaña opositora: «¡Se ve, se siente, Capriles presidente!».

Acalorada, Daisy Ocanto, una maestra jubilada lo admiraba: «Me gusta su sinceridad y su gran amor a Dios, tiene tanta paz y alegría», dijo.

«Sé que no será el mejor presidente, pero queremos un cambio y ya basta de Chávez», señaló Andy Sánchez, un estudiante de 19 años.

Sobre la multitud, una pancarta rezaba «para los socialistas hay un camino», un guiño a los seguidores de Chávez a sumarse al «autobús del progreso» que conduce Capriles. El lema de su campaña «Hay un camino» se multiplicaba a su vez en pulseras, carteles, camisas y zarcillos.

También corearon canciones: Cada vez son miles / y miles y miles / Cada vez son miles / que están con Capriles.

Como en otras ocasiones, Capriles asemejó su campaña a «la lucha de David contra Goliat», acusando a Chávez de usar recursos públicos y los medios de comunicación estatales con fines electorales.

Los asistentes vestían camisetas o levantaban banderas de los distintos partidos que apoyan a Capriles, la apuesta más sólida de la oposición para derrotar a Chávez, luego de ganar unas inéditas primarias en febrero.

   La concentración en Barquisimeto cerró una jornada que también contó con actos en los estados llaneros de Apure y Cojedes (oeste), culminando una frenética campaña que llevó a Capriles por más de 300 pueblos, y que él mismo calificó de «admirable» y «heroica».

«Nunca pensé que iba a despertar a nuestro pueblo como lo hemos despertado», dijo este jueves.

El líder opositor llega a las elecciones por debajo de Chávez en la mayoría de las encuestas, aunque en las últimas semanas ha logrado reducir la brecha que lo separa del presidente.

El Nacional

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