¿Qué Pasa?

CINE Y SOCIEDAD

CINE Y SOCIEDAD

Indiscutiblemente, “Avatar”, hoy la referencia obligada cuando se habla del 3-D, dio al cine el año pasado un impulso y una inusitada proyección como muy pocas veces había sucedido en los últimos cincuenta años. Al menos, en lo que al cine hollywoodense se refiere.

La película tuvo un éxito tan apoteósico –incluso en otros mercados– y sus efectos visuales cautivaron de tal forma que, aunque la tercera dimensión no es algo esencialmente nuevo, muchos vieron en ella el nacimiento de una nueva era en el cine.

Fue su extraordinario éxito económico, con una recaudación mundial de más de mi millones de dólares, unido al de un puñado de films, el que llevó a la industria del cine hollywoodense en 2010 a casi igualar los 10.6 billones de dólares en ingresos, obtenidos durante el año 2009.

De acuerdo con analistas de la industria, se estima que un 8% de los ingresos obtenidos por la industria del cine el año pasado, es decir, unos 850 millones de dólares, provienen de los 3 ó 4 dólares adicionales al  precio regular que los aficionados al cine tuvieron que pagar para presenciar un film en 3-D.

Tomando en cuenta que la economía estadounidense atravesó el año pasado por la peor crisis económica, desde la gran depresión, esa es una buena noticia. Lo malo de todo esto es que a pesar de los fabulosos números de “Avatar”, “Toy Story 3”, “Clash of the Titans”, ‘Alice in Wonderland”, Shrek The Third” y “How to Train your Dragon”, todas en 3-D; la cantidad de tickets vendidos, y consecuentemente, la asistencia en general al cine cayó entre un 4% y un 6% en el 2010.

Eso  hace retrotraer la entusiasta afirmación de Jeffrey Katzanberg, ejecutivo de DreamWorks Animation Studios, cuando a principios de 2009 aseguró al Wall Street Journal que la tecnología del 3-D haría crecer a la industria del cine por primera vez en muchos años.

Sin embargo, los números hablan por sí solos. Con la excepción de “Avatar” no parece que el   3-D haya influido de manera significativa en la decisión de la gente para ir al cine. Por lo tanto, ¿podrá el 3-D efectivamente salvar al cine? Eso es algo que está por verse. Y en este 2011, con unas 27 películas en 3-D pautadas para ser estrenadas, probablemente obtendremos la respuesta.

El Nacional

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