La Vida de Pi representa junto con un puñado de films, lo que podríamos llamar la otra cara de la moneda del 3-D. Muy distante de la gratuidad, la saturación o el abuso con el que muchos se han acercado a esta mal entendida panacea, su uso aquí es tan justificado y en especial tan espléndidamente ejecutado que uno no tiene más alternativa que admirar la técnica.
Independientemente de si recibe algún galardón o no dentro de la actual temporada de premios, el film constituye otro gran triunfo para el director taiwanés Ang Lee, quien con él no solo reafirma su enorme talento sino además, su condición como uno de los mejores directores de cine contemporáneos.
Estructurada en clave de fábula de hecho la historia es una adaptación de la célebre novela homónima de Yann Martel pero sin arrastrar o manipular al espectador para que éste tome partido hacia una creencia o hacia otra, La Vida de Pi es una travesía espiritual y emocional que a todos toca y a nadie, absolutamente a nadie deja indiferente.
Pi es un joven hindú con una profunda fe y un deseo inmenso de comprender el significado de la vida. De ahí su creencia de que un Dios diferente rige los destinos de cada cosa. Su historia, la cual éste narra a un periodista, recoge la hazaña de como Pi sobrevivió un naufragio compartiendo un pequeño bote con un tigre de bengala. Este hecho precisamente refleja uno de los principales fundamentos del argumento, por cuanto Pi está firmemente convencido de que solo la voluntad de Dios permitió que el sobreviviera en alta mar por más de 200 días.
Sin embargo, que nadie se asuste. Pese a que Pi confiesa ser católico y musulmán y se infieren también aspectos de otras creencias, esta no es una película religiosa. Es sencillamente un aleccionador e inteligente relato de amor y esperanza que inspira y conmueve profundamente. El film navegapoéticamente, enesencia, entre el realismo mágico, lo místico y lo filosófico.
Y lo interesante es que La Vida de Pi no solo cautiva con su contenido; su textura visual es de una belleza sublime e hipnotizadora, y de igual modo la fotografía, de Claudio Miranda y los efectos visuales son un prodigio técnico. Las actuaciones, por su parte, en especial de SurajSharmayIrrfanKhan, son simplemente asombrosas.

