Cita a ciegas, el sorprendente montaje dramático y de humor con que inicia el año el teatro Las Máscaras, resulta ser la pieza más conceptual, densa, y escrita con más inteligencia, gracia y sensibilidad , de cuanto ha ofrecido este espacio en la calle Arzobispo Portes de la Ciudad Colonial.
Adicionalmente es actuada con presteza actoral por parte de un equipo que ha debido enfrentar uno de sus mayores desafíos a la hora de puesta en escena.
A lo lejos, resalta la mejor actuación que hayamos visto de Jorge Santiago, como el escritor ciego de un banco de parque llamado a transformarse en centro por el cual se cruzarán personajes atormentados y paralelismos de un azar sub-realista.
La interpretación
Jorge Santiago, centro de las acciones en su rol de escritor no vidente, de reconocimiento social, pero inconcluso en el amor, logra la que nos parece su mejor actuación. Se adueña del personaje, convence y transmite ternura, curiosidad, ingenuidad y fuerza.
La segunda en presencia escénica resulta ser Lidia Ariza, con su magnífica proyección de la voz y su intensidad sostenida y creíble al tono de las pasiones que la enmarcan tanto en la miseria humana que ha vivido como en el amor que, inconcluso, no se atrevió a ofrecer.
Luciano García queda bien, pero sin dudas que puede dar más y sacar ventanas adicionales al Hombre, como se llama su personaje de banquero sin dinero.
Kirsy Núñez es fresca, agrada y une sus esfuerzos a la labor histriónica de conjunto, pero debe evitar el restablilleo de palabras finales, error que cometió tres veces. Su esfuerzo creativo en el manejo de las palabras debe volver a enfocarlo.
Marisol Marion-Landais, efectiva como psicóloga, sobre todo en los procesos de intensidad emocional, la sentimos baja y fría en sus primeros parlamentos, al punto de casi no escucharla, pero se repone posteriormente para dar una buena lección de acción teatral válida.
Buen inicio
Las Máscaras ha iniciado su año teatral con esta pieza del dramaturgo y guionista argentino Mario Diament, director de la Escuela de Periodismo y Medios de Comunicación de la Universidad Internacional de la Florida.
Exquisita la experiencia de este armazón argumental rico en paralelismos, distancias y acercamientos, casualidades que resultan no serlo y que se conducen por medio de un desarrollo en que destacan la calidad literaria del texto, el peso de sus reflexiones sobre la percepción de vida, el amor perdido y los sentimientos pendientes de solución.
El público que acudió a la función del domingo, 42 personas , la máxima capacidad en Las Máscaras, se deslumbró con la fuerza de cada palabra, en una pieza que excedió las expectativas del teatro acostumbrado para este mágico espacio de la Zona Colonial y que generalmente tiende a alegrar alma y y a provocar la carcajada.
El autor
Mario Diament, el autor de El libro de Ruth, Tango Perdido, Escenas de un secuestro, Esquirlas, Equinoccio y Un informe sobre la banalidad del amor, deja sentir ese tratamiento irónico y sarcástico al jugar con el destino de sus personajes y hacer que armen sus vidas por circunstancias que al tiempo de acercarlos, marcan con el drama y la tragedia sus existencias.
Con un guión suyo, de Cita a Ciegas de rodó en 1976 la coproducción hispano-argentina Inevitable.

