Santo Domingo. EFE. Representantes de las iglesias católicas y protestantes de la República Dominicana y Haití pidieron ayer establecer normas claras y transparentes para controlar la masiva inmigración de haitianos indocumentados hacia territorio dominicano.
Ramón Benito de la Rosa y Carpio, arzobispo de Santiago, la segunda ciudad de la República Dominicana, dijo que la nación necesita que mejore la condición económica de Haití para que los haitianos vengan a este país como turistas».
El ex presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano argumentó que la política migratoria de la República Dominicana y la vecina nación es un desorden que hay que arreglar.
Subrayó que cuando los países están bien y tienen riquezas sus ciudadanos visitan a sus vecinos como turistas, pero cuando hay pobreza extrema y no hay perspectivas de mejoría, emigran y entonces comienzan los conflictos.
De la Rosa y Carpio, quien preside la Comisión de Medios de la Iglesia católica del país, sugirió la carnetización de los emigrantes con tarjeta de tránsito, como era antes en el corte y tiro de la caña.
Los hermanos haitianos entran al territorio dominicano con gran facilidad, es un desorden y hay que arreglarlo, subrayó el religioso en su reflexión diaria en el canal Supertv55 de la provincia de Santiago.Haití es pobre, muy pobre, es uno de los países más pobres del mundo y el más pobre de América, y por eso los haitianos vienen a República Dominicana buscando un mejor estilo de vida, reflexionó de la Rosa y Carpio.Mientras, un grupo de jesuitas haitianos y dominicanos reunidos en la provincia de Dajabón, fronteriza con Haití, señaló que la República Dominicana tiene una gran responsabilidad que cumplir con el pueblo haitiano.
