TRÍPOLI. AFP. La coalición internacional mantuvo sus bombardeos sobre Libia en la madrugada del miércoles, al tiempo que el líder libio, Muamar Gadafi, reapareció en público para volver a a desafiar a la coalición y Estados Unidos anunció una reducción de su protagonismo en la ofensiva aérea tras alcanzarse un acuerdo sobre el papel de la OTAN.
Durante la noche se escucharon en Trípoli los disparos de las baterías de defensa antiaéreas, precedidos y seguidos por explosiones, según un periodista de la AFP.
Poco después, Gadafi apareció en la televisión nacional dirigiéndose a un pequeño grupo de fieles, desde uno de los edificios de la residencia de Bab el Aziziya, en la capital libia, que fue alcanzada por un misil el domingo.
Desafiando a la coalición, Gadafi reafirmó que su país está «listo para la batalla, ya sea corta o larga». «Vamos a ganar esta batalla», clamó antes de decir que «las masas son las más fuertes de las defensas antiaéreas».
El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró en la cadena de televisión CNN que Gadafi «puede intentar agachar la cabeza y esperar que pase la tormenta, incluso ante una zona de exclusión aérea», precisando que Washington dispone de otras opciones además de la militar.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, señaló al canal ABC que allegados del coronel Gadafi contactaron con diversos países para encontrar una salida al conflicto, añadiendo que ella «apoyaba» esta iniciativa.
Clinton dijo además que había escuchado informes de que tal vez uno de los hijos de Gadafi pudo haber muerto durante los ataques de la coalición contra Libia, aunque afirmó que «no hay suficientes evidencias» para confirmar que eso ocurrió realmente.
Sobre el terreno, los bombardeos de las fuerzas leales a Gadafi no han cesado, según los rebeldes y testigos, pese al anuncio por parte del régimen de un nuevo alto el fuego el domingo en la noche.
Los enfrentamientos entre las fuerzas leales a Muamar Gadafi y los insurrectos, que se produjeron entre lunes y martes, en Yefren, al sudoeste de Trípoli, causaron al menos nueve víctimas.
En la misma región de Al Jabal Al Gharbi «hubo un vuelco en la situación (durante la madrugada del martes). Las fuerzas de Gadafi que controlaban una posición a unos 10 km de Zenten, y desde donde bombardeaban la ciudad, se vieron obligadas a abandonar esa posición a causa del fuego de los rebeldes, indicó un testigo, añadiendo que vio muchos cadáveres en la morgue de Zenten.
En Misrata, 200 km al este de Trípoli, cinco personas, entre ellas cuatro niños, murieron a manos de tropas de Gadafi, siempre según la insurrección.

