Aunque la desinfección del terreno no sea una norma establecida en la construcción, si plagas como el comején causan en obras de infraestructura más daños económicos que los incendios, entonces alguna medida tendrá que tomarse. Y más si se trata de un problema que viene de viejo, como reconoció Esther Morillo, presidenta del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia). Se pensaba que el insecto solo afectaba las construcciones rústicas, levantadas sin rigor profesional alguno, pero de ninguna manera plazas comerciales, casas, apartamentos y otras obras de infraestructura. Tras la denuncia de la Asociación Nacional de Manejo de Plagas no se puede evitar pensar en el contraste entre un pasado cada vez más lejano en materia de construcciones y el apoteósico desarrollo urbano. Al dar la voz de alerta, la entidad declaró que el efecto del comején se debía a algo tan elemental como la falta de desinfección del terreno a la hora de levantar una obra. De la misma forma que los estudios de suelo y otros detalles habrá que incluir la desinfección entre los requisitos para autorizar la construcción hasta de una letrina. Porque es inconcebible que el daño causado por el insecto a las construcciones.
