Página Dos

CÓJANLO

CÓJANLO

Dos fiscales adjuntos, uno de Montecristi y otro del Distrito Nacional, tendrá que vérselas con el consejo de disciplina del Ministerio Público por faltas graves que se les atribuyen en el ejercicio de sus funciones. Pero si se fuera todavía más riguroso no fueran José Alberto Rodríguez Lima y Félix Manuel Figuereo Agramonte los únicos enjuiciados por su cuestionado comportamiento. Otros tendrían que dar cuenta de expedientes elaborados sin prueba, por dejar pasar plazos para apelaciones, contaminar investigaciones y otras prácticas que afectan la imagen del Ministerio Público. En la provincia Santo Domingo, La Romana, Higüey San Juan y otras comunidades se han formulado denuncias contra fiscales adjuntos dignas de una exhaustiva investigación. Rodríguez Lima, de Montecristi, y Figuereo Agramonte, del Distrito Nacional, están acusados nada más que de negociar con drogas, herir de bala a un detenido, ocultar pruebas y otros delitos. La oportunidad no es sólo para un juicio justo, sino para iniciar un proceso de depuración de los fiscales adjuntos, muchos de los cuales no representan los intereses de la sociedad, sino los suyos propios.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación