Chikungunya en RD
La suspensión de la tercera ronda del diálogo entre República Dominicana y Haití estaba más que prevista. No propiamente por la remodelación del Gobierno haitiano, que ha sido lo de menos y que se invocó como posible causa por estos predios, sino por la demora con el proyecto de ley de naturalización a que se comprometió el Gobierno con la comunidad y organismos internacionales.
La aclaración hace unos días del embajador Rubén Silié de que el encuentro seguía en agenda para este martes no despejó el panorama en torno a una suspensión que lucía inminente.
La comunidad internacional había advertido que no volvería como supervisora de los encuentros hasta que se resuelvan los efectos de la sentencia 168/13 del Tribunal Constitucional. Si para el 6 de mayo no ha sido presentado el proyecto de naturalización, que reconocería la nacionalidad a los descendientes de haitianos, puede darse por descontado que el encuentro volverá a prorrogarse.

