Ley anticorrupción
Para la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, las leyes contra la corrupción son insuficientes para combatir el enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y esa caterva de maniobras de que se sirven los funcionarios para apropiarse de los recursos públicos.
Por eso ha planteado la necesidad de una ley anticorrupción para hacer más efectiva la lucha contra ese flagelo, y una de extinción de dominio para perseguir bienes sospechosos de ser adquiridos de manera irregular. Es verdad que lo que abunda no daña, pero es posible que, más que leyes, lo que haga falta sea una sincera y real voluntad para combatir un mal que se cita como uno de los principales causantes de la pobreza que arropa a una amplia franja de la población.
Si las que existen se aplicaran tal vez no habría necesidad de más leyes para perseguir el enriquecimiento ilícito y otros actos de corrupción. En lo que no se puede regatear ni un ápice a la funcionaria es un su criterio de que el sistema judicial es víctima de la falta de credibilidad, porque los ejemplos están a la vista. Ahora mismo son muchos los que dudan de que se condene, por mayores que puedan ser las pruebas, a los imputados de corrupción.
