Pesadilla en hospital
La historia ha vuelto a repetirse con los mismos caracteres. El personal médico tuvo que abandonar el hospital de Haina para ponerse a salvo de la irrupción de hombres armados que buscaban a un paciente que había participado en una supuesta riña en que un joven fue muerto por un segundo teniente del Ejército. El suceso pone de manifiesto dos elementos, ambos inquietantes.
El primero, la violación al principio de autoridad, y la segunda, la inseguridad en los hospitales públicos. Por desconfianza en las autoridades o considerarse revestidos de inmunidad los relacionados con la víctima, identificada como Héctor Bryan Soriano Santos, decidieron tomar la justicia en sus manos en una acción de venganza personal.
La falta de seguridad en el centro hospitalario facilitó la irrupción de los turberos. El oficial, identificado como Benjamín Soler y quien está detenido, reconoció que había ultimado a Soriano Santos, pero alegó que fue de manera accidental. Dijo que el arma se le disparó cuando trataba de reducirlo a la obediencia, después que lo habría atacado con un cuchillo. Por su gravedad, en torno a los sucesos no se pueden sacar conclusiones apresuradas.

