Dudas en acciones
Por la muerte de una paciente al cirujano plástico Edgar Contreras la Fiscalía del Distrito Nacional le clausuró su centro médico y luego el Ministerio de Salud Pública le suspendió el exequátur en forma provisional. Por más facultadas que puedan estar las autoridades para proceder en la forma en que lo han hecho hay algunos detalles enarbolados por Contreras que por lo menos crean confusión acerca de ambas decisiones.
Uno de ellos es que todavía no se ha efectuado una autopsia al cadáver de la paciente Carilene Cedeño para precisar la causa de su defunción. Contreras, quien sustentó en la realización de más de 23 mil intervenciones el éxito profesional que reivindicó, se considera víctima de una conjura. Porque dice que se le condenó sin ni siquiera determinarse la causa de la muerte de la paciente en su establecimiento. Por el derecho a la justicia que le asiste es fundamental que las sanciones no sean arbitrarias, sino que se ajusten a lo que establecen los procedimientos en esos casos. La prontitud con que se ha actuado tanto con la clausura del centro como con la suspensión del exequátur se presta a conjeturas.
