Asaltos desafiantes
El jefe de la Policía no acaba de anunciar que fueron identificados los asaltantes de un camión de valores el sábado en el ensanche Ozama, cuando en Tamboril se daba cuenta del robo de un cajero automático. Ambos casos, ocurridos en un intervalo de menos de 48 horas, generan sus interrogantes. En el atraco del sábado los participantes, provistos de armas largas, mataron a un guardián privado.
Pero su nombre ni la suma de dinero con que cargaron los desconocidos, han sido determinados. Es obvio que los asaltantes estaban más que preparados para el hecho, que ocurrió cuando el conductor y el vigilante retiraban valijas desde un establecimiento comercial. Hacía tiempo que ese tipo de operación no se registraba en el país.
Para las autoridades es obvio que tanto el asalto de la avenida Venezuela como el robo del cajero en Tamboril representan un desafío. Si se conectan con la violencia en todos los sentidos que ha cobrado varias vidas, entonces podría asumirse que por lo menos se está ante una atmósfera de crispación e impunidad. Otros asaltos han quedado impunes, generando mucha confusión en la ciudadanía.

