Los bonos soberanos por 1,300 millones de dólares que colocará el Gobierno no deben constituir ninguna novedad, pues están contenidos en el Presupuesto para este año. Lo censurable sería, como observó el diputado reformista Víctor Bisonó, que en un año declarado de la transparencia y fortalecimiento institucional, el Gobierno no declare en qué utilizará los cuantiosos recursos. Que tampoco es el caso. Pero si el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se opuso al Presupuesto lo más normal es que también lo haga a la emisión de bonos, que, en honor a la verdad, no dejan de preocupar. Los recursos, sin embargo, no son nuevos empréstitos ni ningún palo acechado. Claro que el endeudamiento público, tan cuestionado en el pasado por el partido en el poder, no es la mejor vía para resolver problemas fiscales. El Gobierno tendrá que buscar la manera de reducir el gasto, habida cuenta de que los empréstitos tienen que pagarse. Y es injusto que lo hagan quienes no se han beneficiado. Pero lo cierto es que los bonos que el presidente Leonel Fernández sometió al Congreso están contenidos en la Ley de Ingresos y Gastos Públicos.
