Cójanlo



Otro Haití

 

Haití es el ejemplo más aterrador sobre las consecuencias de la depredación de los bosques. De frondosas plantaciones en el pasado con el paso del tiempo terminó en un desierto.

En República Dominicana se teme que de no adoptarse una política de protección al medio ambiente y los recursos naturales se expone a una escasez de agua potable de impredecibles consecuencias.

El presidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), Guarionex Gómez, advirtió sobre la necesidad de frenar las devastaciones y rescatar los ríos que agonizan por las agresiones humanas. Desde hace tiempo se ha denunciado que parques nacionales son depredados en complicidad de las autoridades.

Gómez, aunque reconoció decisiones tomadas por el Instituto de Recursos Hidráulicos (Indrhi) y la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), insistió en la ausencia de una voluntad oficial para aplicar la ley 64-00 sobre medio ambiente y recursos naturales tal y como se aprobó. Sobre las grises perspectivas del agua el alerta ha vuelto a ser sonada como para que se escuche con claridad.