Sólo en el caso que Muhamar el Gadafi emplee armas químicas contra sus opositores, la Unión Europea y la Liga Arabe acordarían una intervención militar para intentar desalojar por la fuerza al dictador Libio. Aunque Francia y el Reino Unido apuestan por el uso de la fuerza, aun sea mediante bombardeos selectivos, Alemania sostiene que no es el momento de hablar de invasión en Trípoli, mientras Italia, la más afectada por la crisis de Libia, descarta totalmente esa posibilidad. Mientras tanto, tropas leales a Gadafi ejecutan una gran ofensiva por aire y tierra contra los rebeldes que les ha permitido recuperar importantes plazas. Estados Unidos luce como el más ambivalente al momento de decidir la vía militar contra Gadafi, a pesar de que ha invocado en más de una ocasión esa posibilidad. El coronel Gadafi ha advertido que una intervención militar en Libia provocaría miles de muertos, lo que al parecer ha puesto a Washington y Ginebra a pensar seriamente sobre el beneficio o perjuicio de una acción de esa naturaleza.
