La ley orgánica de las Fuerzas Armadas y de la Policía carecen de sentido, conforme al fallo de la Suprema Corte de Justicia contra un recurso de amparo interpuesto por tres generales bajo el alegato de que fueron retirados en forma arbitraria. Como comandante en jefe de los institutos armados y de la Policía el Presidente de la República está facultado para retirar a discreción a cualquier oficial. Es lo que ocurrió con los generales Rafael Ramírez Vidal, Bienvenido D`Oleo Moreta y Guarionex Agüero, quienes elevaron un recurso de amparo al ser retirados de la Policía sin justificación alguna.La ley orgánica tanto de la Policía como de las Fuerzas Armadas establece un procedimiento para las cancelaciones y retiros, el cual queda relegado frente a los poderes que el artículo 28 de la Constitución otorga al Presidente de la República. Los oficiales, con una intachable hoja de servicio y reconocidos por su capacidad, fueron retirados bajo la única razón de conveniencia en el servicio. La sentencia de la Suprema Corte de Justicia consagra que la ley orgánica no es lo que cuenta, sino la voluntad del jefe del Estado en su condición de jefe de los cuerpos castrenses.
