BOGOTA, Colombia. La gente camina despacio y confiada en estas calles y avenidas. La sensación que llevaba hace unos años a estos mismos moradores, a transitar con prisa por las vías, ahora es parte del pasado.
Y no es que no exista delincuencia y que esta capital sea un paraíso. Es una ciudad como todas las demás del mundo, con su relación de virtudes, de gente buena, de una estructura diseñada para recibir como lo merece el visitante y con niveles de delincuencia incluso inferiores a muchas otras capitales. Debe haber tanta o tan poca delincuencia como en otros países. La diferencia radica en los esfuerzos que se ha hecho para controlar sicarios, delincuentes y otros sectores violentos.
Sorprende ver que cada motorista que circula tiene el número de placa (además de la placa en si misma) inscrito en grandes números y letras con material lumínico en un chaleco y en el casco protector.
La seguridad aquí la garantiza un complejo, visible y tranquilizador operativo que vincula a las Fuerzas Armadas, la Policía y la seguridad privada.
Llama la atención que todos los agentes de la seguridad privada tienen, aun cuando pertenezcan a empresas distintas, el mismo uniforme. Y que muchos de ellos están acompañados de perros policías de gran alzada, entrenados para actuar frente a la delincuencia tan pronto se ordena.
Ese operativo de seguridad es parte de un reordenamiento de la vida pública del pueblo colombiano.
Bogotá, y su oferta
Una ciudad de ocho millones de habitantes, con 400 cines y teatros , con 58 museos, incluyendo el Museo Botero (fundado con la donación de 123 obras del famoso pintor y escultor Fernando Botero), el Museo de la Esmeralda (único en el mundo) y el Museo del Oro (un patrimonio cultural extraordinario que ocupa tres plantas con piezas indígenas que refieren la cultura aborigen), con más de 30 universidades, es una capital que ofrece cuanto se pueda requerir para hacer de la visita una experiencia de vida.
La oficina de promoción internacional de Colombia gestó durante años la estrategia que ha relanzado turísticamente el país y que ha provocado una nueva percepción que involucra sus atractivos, que en este país tienen cifras y datos sorprendentes:
Bogotá fue galardonada con el Premio del León de Oro dentro del marco de la X Bienal de Arquitectura de Venecia, tras ser considerada la ciudad más inteligente del mundo, ejemplo de evolución cultural, social y tecnológica.
Gracias a esta distinción otorgada hace unos días, la capital colombiana entra a formar parte del grupo de las mejores ciudades al nivel de Nueva York, Estambul, Tokio, Londres y París.
El premio ha sido entregado a la ciudad más inteligente, que mira el futuro de un modo serio, en un país como Colombia que, a pesar de tener problemas de pobreza y violencia, ha logrado demostrar un renacimiento que se ha convertido en un ejemplo para el mundo, dijo Richard Burdett, director de la Bienal que es reconocida en Europa como la más importante en materia de arquitectura.
El jurado resaltó además que Bogotá ha conjugado con armonía lo retro y lo moderno y ha conseguido superar con éxito los problemas ligados a la inclusión social y al espacio público, optimizando su sistema de transporte.
Bogotá fue una de las 16 ciudades escogidas por los organizadores de la Bienal para configurar la muestra que hizo énfasis en uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad de cara al siglo XXI: incentivar las transformaciones sociales, económicas y culturales a través de proyectos urbanos y arquitectónicos que contribuyan a construir un mejor ambiente para los habitantes.
Participaron, entre otras, Barcelona, Berlín, Caracas, Estambul, Johannesburgo, Londres, Los Ángeles, México y Nueva York.
El riesgo es .
Querer quedarse porque el visitante es arropado por la cantidad de atractivos de esta nación, saliendo de los linderos de la ciudad capital.
La Catedral de Sal de Zapaquirá es un sorprendente templo hecho en una mina salina con un recorrido interesante e inolvidable.
La labor de reconstruir esta imagen no tan simple como crear la frase brillante de su campana actual (que está en el aire hace dos años) y que ha provocado el incremento del turismo a la ciudad.
Hubo una investigación previa para ver qué debía vender Colombia. Andrés Méndez del Instituto Distrital de Turismo sostiene que se determinó que lo más importante que tiene Colombia es la actitud de trabajo y la capacidad de hospitalidad y cortesía de su pueblo.
Frente a todas las dificultades que hemos tenido, lo más trascendente ha sido la actitud del colombiano. Y eso es lo que vendemos. Afirma Méndez.
Cultura en la web
Este país se proyecta en la web en materia de cultura en páginas como las siguientes:
Turismo:
www.colombiaespasion.com, www.turismocolombia.com y www.colombiatravel.com
Recreación y Deportes:
culturarecreacionydeport.gov.co
Artesanía:
www.artesaniadecolombia.com.co
cine:
www.bogocine.com/xxvi/
Arte:
www.artboonline.com
Esmeraldas:
museodelaesmeralda.com.do
