El más popular de los personajes creados por Raymond Pozo, el Tubérculo Gourmet, se estrena en la pantalla de los cines a partir de este jueves con un aventura de ambiente rural rodada en escenarios de Monte Plata.
La comedia logra el propósito de ser un pasatiempo que provoca la risa y la carcajada sobre todo por el exagerado sentido de las situaciones que se crean desde principio y fin, girando en torno a las actuaciones de Raymond Pozo y Miguel Céspedes, segundados por dos actrices de peso: Cheddy García y la debutante Paula Disla, quienes ofrecen un notable sustento histriónico.
Archie López toma el guión de Víctor Reyes, divertido pero al que faltó una curación de sus textos desde una perspectiva de género para superar perspectivas machistas finas que se le fueron, y recrea una historia sobre el perdón y el valor de la amistad verdadera por encima de las diferencias circunstanciales.
Tubérculo Gourmet cuenta con las condiciones y atractivos (actores, historia sencilla y una realización técnica digna) como para impactar desde este jueves y provocar una movilización de la gente en torno a este título.
El pero
Desearíamos la profundización del chiste, más allá de lo verbal y lo visual, con un tono más cinematográfico para alejarse del parlamentarismo que con frecuencia da pie a las críticas adversas de quienes entienden que se debe hacer un cine local con mucho más posibilidades de internacionalización.
Y sabemos que en Panamericana se ha demostrado que existe gente con capacidad para elevar la densidad cinematográfica de este tipo de cintas, responsables de que el público acuda en masa al cine. Tubérculo Gourmet no es televisión en el cine, como algunos ya piensan. Es parte de un proceso necesario en las cinematografías locales.
El dato
Afinamiento de género
Hay que seguir afinando guiones para que no se filtren valores machistas que asoman tanto en Tubérculo Gourmet, como en otras comedias de patrón industrial.
Las ideas respecto de “las mujeres”, al ubicarlas como blanco de los hombres, se alejan de los valores de igualdad y solidaridad entre géneros. Hay que dar un taller sobre los valores de las mujeres, a los guionistas de este tipo de comedias.

