Conmemoran salida familia Trujillo del país



Ricardo Boden, ex milita Constitucionalista. Jorge Gonzalez
Ricardo Boden, ex milita Constitucionalista. Jorge Gonzalez

Se cumplieron ayer 55 años del bombardeo de la base aérea de San Isidro por un comando dirigido por el mayor general Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría, para evitar que José Arismendy Trujillo Molina (Petán) y su hermano Héctor Bienvenido, quienes se encontraban en el recinto militar, asumieran el Gobierno tras la huida del país de Ramfis Trujillo con el cadáver de su padre.

 
Exmilitares constitucionalistas recordaron ayer el 55 aniversario de la expulsión del remanente de la familia del fenecido dictador Rafael Leonidas Trujillo, por militares al mando del general Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría.

 
Los hechos ocurrieron el 19 de noviembre de 1961, según recordó el militar constitucionalista, Ricardo Bodden, quien consideró que esa gesta constituye “la verdadera libertad del pueblo dominicano”.

 
“Ese es el verdadero día de la libertad del país”, dijo Bodden al referirse a los hechos ocurridos en la base aérea de San Isidro, que provocó la huida de Petán y Negro Trujillo, hermanos del dictador.

 
El militar retirado era primer teniente de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD) y tenía tres días detenido cuando ocurrieron las primeras detonaciones, a las 8:00 de la mañana de ese día.

 
“Yo estaba preso porque varios de mis hermanos fueron detenidos distribuyendo panfletos contra Trujillo”, dijo.

 
Recordó que el grupo que se opuso al regreso de los Trujillo lo encabezó el general Rodríguez Echavarría, quien era el comandante de la Fuerza Aérea en Santiago.
Bodden, de 78 años, consideró que esa gesta debe ser recordada por la sociedad dominicana, e incluida en los libros de historia, que se utilizan en las escuelas, debido a lo que significó para la libertad futura del país.

 
Destacó la importancia de haber puesto fin a la era Trujillo, mediante ese movimiento, que definió como patriótico.

 
Citó a varios oficiales que participaron en el movimiento, entre ellos al coronel retirado Freddy Piantini, y el general piloto, Rafael Hernández Beato, quien era el técnico de los aviones vampiros y P-51, utilizados para bombardear posiciones de los militares que favorecían la dictadura.

 
En los hechos participaron militares que estaban de servicio en diferentes demarcaciones y que no estaban de acuerdo con el regreso al poder de la familia.
“Se entrevistó a militares de las diferentes zonas, muchos pensaban que era un gancho y pedían que no se les tratara el tema cuando se les hablaba de la conspiración”, agregó Bodden.

 
El expiloto considera que los hechos bélicos valieron la pena, ya que, según afirma, se logró impulsar la democracia.

 
Sin embargo, cree que hay males que no han podido ser erradicados, entre ellos la delincuencia, que atribuyó al desempleo y otros factores.

 
“Los gobiernos han cerrado las empresas y esa situación ha provocado un aumento de la delincuencia, pero hemos logrado muchas cosas desde aquellos hechos”, indicó.
Trujillo gobernó al país con manos duras de 1930 a 1961, año en que fue ejecutado por un grupo de dominicanos.

 
Durante sus 30 años en el poder fueron ejecutados y encarcelados muchos jóvenes que se oponían a su gobierno dictatorial.

 
Entre sus víctimas figuran las hermanas Patria, Teresa y Minerva Mirabal, asesinadas en el año 1960 por agentes del Servicio Secreto del régimen, crimen que causó críticas contra al régimen a nivel internacional.