EFE. El doctor Carlos Macaya Miguel, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos y catedrático de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), nos propone en este “Noticiero del Corazón” tres hábitos de vida saludables para 2019: alimentación basada en la dieta mediterránea, dejar de fumar sin vuelta atrás y practicar ejercicio físico adaptado a cada edad o circunstancia vital.
Comida mediterránea
Macaya, también presidente de la Fundación Española del Corazón, nos recomienda “una alimentación rica en verduras, frutas, cereales, pescado, aceite de oliva y frutos secos” y nos aconseja dejar a un lado, sin abominarlos con radicalismos extremos, “los azúcares refinados añadidos, los alimentos procesados, las grasas saturadas, las grasas trans AGT (ácidos grasos insaturados) y la sal”.
La dieta mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, “ayuda a controlar los principales factores de riesgo cardiovascular, incluso de algún tipo de cáncer, como la obesidad, hipertensión, diabetes o hipercolesterolemia -señala el galeno catalán-, por lo que debemos promover este hábito alimenticio desde la infancia, cuando comienza el arraigo de la enfermedad en el corazón y el sistema arterial”.
Dejar de fumar
“Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que un hombre o una mujer pueden tomar a lo largo de su vida -opina con gran conocimiento de causa, obviamente, el cardiólogo-. Un tercio de la población mundial es fumadora y, por tanto, está enferma… son adictos al tabaco o sucedáneos, gracias a la nicotina, y corren el peligro de padecer alrededor de 200 enfermedades”.
Para el 2030 la OMS pretende que como mucho fume el 5% de la población mundial. De no ser así, se cumplirían las previsiones más pesimistas para esa fecha: “morirán unos ocho millones de personas al año por enfermedades relacionadas con el tabaco, muchas por infarto de corazón o ictus cerebral”.
Hacer ejercicios
“El sedentarismo afecta ya a cerca de 1.400 millones de personas en todo el mundo, un dato de la OMS que está directamente relacionado con las enfermedades cardiovasculares -apunta el doctor Carlos Macaya-.
Este déficit de ejercicio físico, incide en el aumento de obesidad, diabetes tipo 2, demencia y cáncer”. A nivel global, una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro hombres no tienen suficiente actividad física como para conservar la salud, lo que representa una cuarta parte de la población mundial.
UN APUNTE
Tecnología
“La masificación del uso de aparatos electrónicos -como ordenadores, teléfonos celulares, tabletas o televisiones, entre otros- han incrementado los hábitos sedentarios y, en consecuencia, los índices de inactividad física han aumentado”, señala Macaya.

