Los representantes del restaurante La Espetada, ubicado en la calle Manuel de Jesús Troncoso no.13, del ensanche Piantini, consideraron que es injusta la acusación que hacen vecinos del establecimiento en el sentido de que hacen escándalos y ruidos a altas horas de la madrugada, además de que estimaron que la referida vía es de uso comercial, no residencial.
Los señores Maylen Andón y Luis José Ramírez, en carta al director de El Nacional, Radhamés Gómez Pepín, con copia al periodista Teófilo Bonilla, reconocieron que en el establecimiento, los miércoles y sábados en el área de piscina se realiza la presentación de un guitarrista de baladas, no de merengues ni regatón, respetando el permiso de horario aprobado por las autoridades pertinentes.
Estos músicos son solistas u actualmente utilizan solamente un amplificador, una bocina sin pedestal y un micrófono, indicaron, además de que, precisaron, esos equipos son ubicados bajo el área techada de la terraza y nunca a cielo abierto.
Precisaron también que ellos no han abierto un bar en la terraza interna del establecimiento, ya que esa estructura siempre ha estado ahí.
Lo que pasa es que con la restricción de fumar dentro de locales cerrados, en nuestro restaurante al igual que en muchos de esta zona, se ha incrementado por parte de los clientes la demanda de uso de especios al aire libre, indicaron Ramírez y Andón.
Además de ello, llamaron la atención acerca de que si las autoridades de Planificación Urbana y de Medio Ambiente hacen un análisis del uso actual de esa calle, se darán cuenta términos técnicos que lamentablemente esta área es en la actualidad de Uso Comercial y no Residencial.
En su carta indicaron que en la calle Manuel de Jesús Troncoso el 90 por ciento de las infraestructuras son de uso comercial ya que existen tres plazas comerciales, 12 restaurantes, una discoteca y cinco bares.
