La cotorra Pancha empezó a hablar luego del trauma que sufrió al permanecer casi dos días bajo los escombros de la vivienda de sus dueños que resultó destruida al caerle encima el edificio de cuatro pisos que colapsó en la calle Octavio Mejía Ricart, del ensanche Ozama.
La señora Cecilia Cayetano, propietaria de la cotorra, afirma que el animal todavía siente mucho temor y reacciona violentamente cuando una persona extraña pretende tocarle.
Sin embargo, con sus dueños se mantiene tranquila, reconoce a los allegados a la familia y los llama.
Cayetano, que no ha dejado de llorar desde que su vivienda fue destruida, afirma que le reconforta haber recuperado el ánimo, en medio de las tribulaciones que le produce haber perdido su vivienda y encontrarse arrimada con su esposo y sus dos hijos en las casas de los vecinos.
Ella es la única que me hace reir en medio de tantos problemas, dice la mujer mientras acaricia el hermoso animal.
Pancha, que tiene seis meses de edad, aprendió a hablar con facilidad oyendo a los habitantes de la casa y a los vecinos.
Permaneció bajo los escombros desde las 8:30 de la noche del sábado hasta la mañana del lunes, recién pasados.
Ella siente miedo por el trauma que sufrió, Ahora nada más quiere tener cerca a los miembros de la familia. No quiere a nadie extraño cerca de ella, asegura Cayetano.
Ven acá, ven acá, le dice constantemente Pancha a su dueña.
Refiriéndose a la cotorra, la mujer dice que es su única compañía cuando el marido se va al trabajo y los hijos a la escuela.
Esa cotorra quiere que yo esté siempre cerca de ella, parece que tiene miedo, dice Cayetano, sentada este miércoles en la casa de uno de sus vecinos, junto a sus hijos Rosa Elena Frías y ….
Cayetano nombró Pancha a su cotorra en homenaje a la actriz de una novela, que caracterizaba su alegría y buena disposición.
Mientras, Cayetano y su familia siguen esperando que los dueños del edificio que se desplomó les garanticen una buena indemnización por su casa y sus enseres destruidos.
Sin embargo, afirma que los constructores, las autoridades gubernamentales ni los dueños del edificio se han acercado a ella para hablar del problema.
