La comisión que investiga el caso del tumbe de drogas ocurrido a principio de mes en Azua, en que murieron tres personas, inició este jueves el estudio de las autopsias a la víctimas, ante la sospecha de que en el hecho participaron más personas de las que han sido mencionadas.
El procurador adjunto Frank Soto, director del Departamento de Persecución del Narcotráfico y Criminalidad Compleja de la Procuraduría General, declaró esta mañana que la comisión está centrada en el estudio de las necropsias, a los fines de determinar causas de muerte y posible participación de más personas.
Trabajamos en la búsqueda de más posibles implicados y en el estudio de las necropsias, manifestó el doctor Soto.
La comisión presume que oficiales policiales de Santiago estarían ligados al caso, pero hasta el momento no ha sido mencionado nombre, ni nadie ha sido hecho preso.
Dicha comisión tiene la información de que la participación de agentes de Santiago no se quedó en un simple raso, sino que fue más allá.
Soto dijo que por el momento se trata de determinar la identidad de los demás participantes en el tumbe. Estamos tratando de determinar quiénes fueron y dónde están.
Rehusó detallar los elementos que llevaron a la comisión a establecer la existencia de más implicados en el caso en que fueron asesinados Orlando Burgos Mejía, el sargento Israel Pérez Sánchez y Santo Matías Beltré (Fredín).
Hasta el momento han interrogado a los policías bajo medidas de coerción, al comandante policial de Azua e interrogarán al comandante de la regional Oeste, general de brigada César Decena Rojas, dijo el doctor Soto.
Este martes concentraron las indagatorias en la recreación del crimen.

