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Crónica de la elaboración de un diario vespertino

Crónica de la elaboración de un diario vespertino

6:00 am. La sala de redacción cobra vida. Hace 30 minutos que Radhamés Gómez Pepín ha iniciado su revisión (física  e internet) del panorama noticioso del día, para ubicar temas nuevos, dar seguimiento a los publicados y verificar las versiones publicadas de la prensa local e internacional. A esta hora, Bolívar Díaz Gómez -sub-director- (no pariente del director como alguna gente cree) y Héctor Minaya -jefe de redacción- están en lo propio en sus cubículos de cristal. Hay silencio.

7:00 a.m. La reunión de los ejecutivos en la oficina de Radhamés Gómez.  Se agrega   José Miguel Montero, coordinador de noticias locales. Se pone con común, cada quien con libreta en mano, el temario a desarrollar de las principales noticias que conformarán primera página y espacios destacados.

8:00 a.m. Radhamés se instala en la sala de redacción y diseño del periódico, generalmente, para dirigir personalmente el montaje de las noticias y las fotos. Allí va recibiendo lo que llega nuevo, tanto en materia de noticias locales, como internacionales, recibe llamadas a su teléfono directo reportándole las novedades, muchas de las cuales le hacen variar por completo la portada de El Nacional.

  9:30 a.m. Bolívar Díaz Gómez y Héctor Minaya, asisten al director en el requerimiento para que estén terminados los contenidos en proceso.

9:45 a.m. Se saca tiempo, pese a la presión en terminar en el plazo mortal  para imprimir, para hacer un chiste, contar una anecdota, referirse a una noticia jocosa, criticar la pintoresca vestimenta de alguno de los chicos de la redacción.

 10:00 a.m. La presión por terminar se incrementa. Radhamés presiona como si hubiesen cinco vespertinos en competencia, pese a que El NACIONAL está solo en la tarde.

10:15 a.m. Deportes, sección de Leo Corporán concluye su entrega al igual que José Antonio Aybar hace lo propio con Qué Pasa!, el suplemento de arte, cultura y sociales.

10:30 a.m. Se acaba de conformar la primera plana. Se está atento a cualquier novedad. No se descuida el plano internaciojal, del cual sigue Radhamés viendo cables.

 11.00 am. Se cierra la edición.

UN APUNTE

La tardes son El Nacional

La presencia de El Nacional en las tardes se ha asimilado a la vida cotidiana de las ciudades y campos de la República Dominicana. Para miles de lectores, leer físicamente este diario, tocarlo, oler el  perfume de tinta recién impresa es parte de sus rituales  de vida.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación