Cuba después de Fidel Castro



A 30 años de finalizada la Guerra fría Cuba aún es víctima de un bloqueo anacrónico que no ha servido para nada, ya que sus propósitos eran dar al traste con el régimen que se declaró socialista a pocos meses del triunfo de la revolución.
Ya van casi 60 años de bloqueo y esto sólo ha servido para mantener a un país aferrado a esquemas del pasado, presentes aún en esa isla.

El 17 de diciembre de 2014 los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, anunciaron el restablecimiento de las relaciones entre ambos países con la apertura de embajadas.

Obama manifestó que quedó demostrado que el aislamiento al que había sido sometida Cuba no había servido para nada y que era preciso normalizar las relaciones y hacer los ajustes de lugar para que el Congreso estadounidense empiece a trabajar en el levantamiento del embargo.

El simple anuncio de los dos mandatarios generó una lluvia de esperanza entre los ciudadanos de esa isla, de inmediato importantes personalidades de Estados Unidos empezaron a visitarla y decenas de empresas de cruceros pusieron a esa nación caribeña en la ruta de su travesía.

Pero el 4 de junio del presente año el gobierno de Donald Trump anunció la prohibición de los cruceros a Cuba como parte de un nuevo paquete de restricciones en los viajes a esa isla, como en los peores tiempos de la Guerra fría.

Mediante un comunicado, el departamento del Tesoro de los Estados Unidos advirtió que a partir del 5 de junio los estadounidenses ya no podrán realizar “viajes educativos grupales”. Además se anunciaron restricciones al envío de remesas y se prohibieron los viajes de barcos de pasajeros, buques recreativos y aeronaves privadas desde Estados Unidos a Cuba.

Cuba es un país que pese al bloqueo que padece desde 1960 ha logrado alcanzar un Producto Interno Bruto (PIB) de más de 90 mil millones de dólares, 10 mil millones más que República Dominicana, de los cuales invierte en educación un 9 por ciento y en gastos de salud más de un 11 por ciento.

“Cuba tiene ansias de abrirse el mundo, y que el mundo se abra a Cuba, pero respetando nuestra dignidad como pueblo libre”, enfatiza Jorge Martínez, un tecnólogo en electrónica que se dedica al taxi turístico, en unos de esos carros de la década del 50 que maravilla a los visitantes por el buen estado en que se conservan.

Jorge señala que ganaba 40 pesos Cubanos (Cuc) mensuales como empleado del Gobierno como electrónico, y que más de eso se gana cualquier día malo en sus labores de conductor.

Yori Fernández estudió informática y gastronomía, pero se dedica a labores domésticas en una casa de alojamiento para turistas explica que ganaba 12 cuc como empleada en una entidad del Estado, y que sólo de una habitación donde vive paga 35 pesos Cubanos al mes.

Yori, vivaracha, inteligente dice que los cubanos son gente felices, que aman su país y que sólo necesitan que mejore la economía “Después que el gobierno permitió los negocios por cuenta propia esto ha mejorado, se está creando una clase media y eso es bueno para los pueblos”.

En Cuba los automóviles modernos son escasos, Pancholo, dueño de un bar, cuenta que en la isla no existen negocios de venta de vehículos y que son muy costosos los carros, que sólo a los artistas y deportistas se les permite importar un auto modesto. Sin embargo el transporte colectivo es óptimo, barato y eficiente, un pasaje cuesta 40 centavos de Cuc, aproximadamente medio dólar.

El autor es periodista, escritor e ingeniero