PANAMÁ (AP) Un buque de Corea del Norte que llevaba piezas de un sistema armamentístico escondidas bajo sacos de azúcar fue capturado cuando intentaba cruzar el Canal de Panamá en su ruta desde Cuba hacia su país de origen, que enfrenta una prohibición de las Naciones Unidas para importar armas sofisticadas y misiles, informaron las autoridades panameñas. El barco parecía estar transportando un sistema de radar diseñado para trabajar con misiles tierra-aire, dijo a periodistas el director del Servicio Nacional Aeronaval, Belsio González.
Hasta el momento, detalló, se había encontrado en un contenedor tapado por miles de sacos de azúcar una especie de batería de radares utilizado en el sistema de misiles, y no descartó que en cuatro de las cinco bodegas del buque aún no inspeccionadas se encuentren otras piezas e incluso cohetes.
El presidente Ricardo Martinelli dijo la noche del lunes que el barco, identificado como Chong Chon Gang, transportaba presuntamente «misiles balísticos», aunque señaló que habrá que esperar a que expertos aclaren de qué tipo de armamento se trata. «Es un hecho inédito», expresó el martes en una entrevista telefónica con The Associated Press el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino.
«Un caso sui géneris por todo el cúmulo de características que rodean el embarque en Cuba, pero como país mostramos con hechos nuestra posición vertical para combatir el crimen organizado y este caso, el acatar las normas y resoluciones de organismos internacionales».
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha impuesto cuatro rondas de sanciones cada vez más severas contra Corea del Norte desde su primera prueba nuclear el 9 de octubre de 2006. En las actuales sanciones todos los países miembros de las Naciones Unidas tienen prohibido directa e indirectamente el suministro, la venta o la transferencia de armas, cohetes o sistemas de misiles y tecnología a Corea del Norte, con la excepción de las armas pequeñas y ligeras.
La resolución más reciente, aprobada en marzo, después de la última prueba nuclear de Corea del Norte, autoriza a todos los países a inspeccionar la carga que transiten por su territorio que se originó el país asiático o vaya hacia ese destino si se tiene información creíble que proporciona motivos razonables para creer que la carga contiene artículos cuyo suministro, venta, transferencia o exportación esté prohibida por resoluciones de las Naciones Unidas. «Panamá, obviamente tiene la importante responsabilidad de garantizar que el Canal de Panamá sea utilizado para el comercio seguro y legal», dijo la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Rosemary DiCarlo. «Obviamente, este envío –si se confirmó lo que sospechamos– sería de interés para el comité de sanciones».
«Parecieran ser una especie de misiles, de cohetes. Al lado hay otro contenedor que parecía tener una especie de controles. Eso es lo que hay en este momento», dijo más temprano a la AP el secretario de Comunicación de la Presidencia panameña, Luis Eduardo Camacho. «Todavía faltan cuatro bodegas que no se han revisado. La revisión de toda la carga va a tomar por lo menos una semana», agregó.
El lunes por la noche, Martinelli dijo en su cuenta de Twitter que «material venía escondido en contenedores bajo un cargamento de (220.000 quintales de) azúcar». Luego, dijo a la radioemisora local RPC que desde hace varios días manejaban información de inteligencia sobre que posiblemente el buque llevaba un cargamento de drogas. La captura se realizó el jueves y el buque, fabricado en 1979, fue llevado a puerto el fin de semana en la terminal internacional de Manzanillo, en la provincia de Colón, a unos 80 kilómetros (50 millas) al norte de la capital.
En Colón operan varios puertos de contenedores grandes, entre ellos Cristóbal, en la entrada del Canal de Panamá por el Atlántico. Mulino dijo que no fue hasta el lunes por la tarde en que se logró abrir uno de los contenedores con acetileno y descubrir el «material bélico». Agregó que conversa con países amigos, como Colombia, Estados Unidos y Reino Unido –así como con peritos de las Naciones Unidas– para que faciliten equipo y personal calificado para poder inspeccionar e identificar cabalmente de qué se trata el «material bélico». Martinelli dijo la noche del lunes que el capitán del navío asumió una actitud de «confrontación», le dio un ataque al corazón y hasta trató de suicidarse ante los requerimientos de información de las autoridades antidrogas y de los estamentos de seguridad panameños. Aseguró que tras un amotinamiento y resistencia de la tripulación, el barco pudo ser llevado al puerto de Manzanillo, que es una terminal privada construida en una antigua base naval de Estados Unidos.
La tripulación del barco, conformada por 35 integrantes, se encuentra bajo la custodia de las autoridades judiciales en una antigua base militar estadounidense, también en la provincia de Colón. Los gobiernos de Corea del Norte y Cuba no habían hecho comentarios sobre las declaraciones de Martinelli hasta el martes por la mañana. Mulino dijo que no se habían comunicado con funcionarios de esos dos países, pero que puso al tanto al embajador de Panamá ante las Naciones Unidas. Hugh Griffiths, experto en tráfico de armas del Instituto Internacional de Investigaciones de Paz de Estocolmo, dijo que el barco estaba en la lista de embarcaciones sospechosas del instituto desde hace tiempo.
Dijo que ya había sido capturado antes por traficar narcóticos y municiones para armas pequeñas. En 2010 fue detenido en Ucrania y en 2009 fue atacado por piratas frente a la costa de Somalia. El instituto de Griffiths también se interesó en el barco por la parada que hizo en 2009 en Tartus, una ciudad portuaria siria que es sede de una base naval rusa. Griffiths agregó que este año el instituto reportó a la Organización de las Naciones Unidas un descubrimiento que hizo de un vuelo de Cuba a Corea del Norte que viajó por el centro de África. «Dada la historia de Corea del Norte, la cooperación militar cubana y ahora este hallazgo, este vuelo nos parece aún más interesante», explicó.
«Después de este incidente, debería haber una atención renovada en los vínculos entre Corea del Norte y Cuba». Un informe enviado el martes a los suscriptores de Lloyds List Intelligence dijo que el último puerto conocido que tocó la embarcación fue Vostochnyy, Rusia. El barco partió el 12 de abril con destino declarado de La Habana, viajó al oeste de Japón y luego a través del Pacífico hasta llegar a Balboa, Panamá, el 31 de mayo. Al día siguiente cruzó por el Canal de Panamá. Al respecto, el ministro Mulino dijo que se tenía información de que este buque había transportado por el canal hace poco más de un mes láminas de acero y «ahora vino de La Habana con azúcar identificada como cosecha 2012-2013».
No quedó claro si esas láminas tenían como destino a Cuba. «Después de eso, le perdimos la pista en AIS», dijo Daryl Williamson, director de datos marítimos en Lloyds List Intelligence en Londres, en referencia al sistema de identificación automática que da seguimiento al tráfico marítimo mediante transpondedores a bordo. «Lo que las autoridades panameñas han dicho coincide con las observaciones, pero no pudimos verificar físicamente el arribo a Cuba «, agregó. No hubo confirmación de su llegada a La Habana. La nave reapareció en Cristóbal, Panamá, el 12 de julio. El informe de Lloyds List dijo que el barco, que está registrado a nombre de Chongchongang Shipping Company en Pyongyang, tiene un «largo historial de detenciones por deficiencias de seguridad y otras razones no declaradas». El informe agregó que el buque atracó en los puertos chinos durante varios meses antes de partir a Rusia. Dijo que el barco fue construido en 1979 y que tiene una capacidad de peso muerto de 14.000 toneladas
