WASHINGTON. AFP. El presidente estadounidense Barack Obama será el anfitrión este lunes y el martes de una cumbre que busca proteger los materiales radioactivos e impedir que caigan en manos de terroristas, en momentos en que su país promueve sanciones a Irán por su programa nuclear.
Los dirigentes de unos 50 países y organizaciones internacionales se darán cita en la sede del Congreso, en el centro de Washington, una ciudad sometida a extremas medidas de seguridad para esta cumbre excepcional por su amplitud.
«La mayor amenaza a la seguridad de Estados Unidos, a corto, mediano y largo plazo, sería la posibilidad de que una organización terrorista obtenga un arma nuclear», declaró Obama el domingo en la antesala de la cumbre.
«Esto es algo que podría cambiar el panorama de la seguridad de este país y de todo el mundo durante los próximos años», agregó el presidente, señalando que «organizaciones como Al Qaida están en proceso de tratar de hacerse de un arma nuclear, un arma de destrucción masiva que no tienen reparos de utilizar».
«Esta cumbre tiene por objetivo principal poner a la comunidad internacional en camino de controlar el material nuclear (que no esté seguro) en un tiempo determinado y con un programa de trabajo específico», precisó Obama, quien se dijo «muy satisfecho» de ver países que adoptaron esa meta y vienen con «estrategias específicas para resolver este grave problema internacional».
Durante la primera jornada, Obama se entrevistará con varios jefes de Estado o de gobierno durante una serie de encuentros bilaterales, entre ellos el rey Abdallah II de Jordania, el primer ministro malayo Mohammed Najib Abdul Razak y el presidente ucraniano Viktor Ianukovitch.
Pero la reunión que suscitará la mayor atención es la prevista con su par chino Hu Jintao.

