Ubi Rivas
Superbo Ventura Escalante (Loro)
Ventura Escalante (Loro), es recordado en una reseña de 68 páginas que resulta la número 2l que escribe el historiador deportivo santiaguense Emilio Nicolás Córdova Pereyra (Cuqui).
Con la propiedad que le caracteriza en sus 2l trabajos publicados en formato de revista, Caqui Córdova afirma, con el aval consensuado de los cronistas deportivos calificados, que Loro Escalante y Juan Marichal (Manico), resultan los dos más superbos artistas del box que ha producido RD en todos los tiempos.
El ritmo de Manico, conocido como el lanza llamas de Laguna Verde, Montecristi, fue famoso, con su pierna izquierda erguida casi en un ángulo de l80 grados de su cuerpo, mientras el estilo de Loro Escalante consistió en rotar el cuerpo antes de lanzar, percibiéndose la costura de la esféride, y volver raudo hacia el box para lanzar una bola de humo apenas perceptible, cada vez, más de cien en cada choque.
En la “colina de los sustos” conforme acuñó para la posteridad el brillante cronista deportivo Bienvenido Rojas (El Tomate), Loro Escalante fue un artífice, un virtuoso, que demostró actuando en los escenarios de béisbol del país, San Rafael, Papagayos de La Romana, Fortaleza Ozama, Tres Estrellas, Los Aseguradores, San Rafael, Gigantes de Nonito García, Cerveceros, Presidente, Escogido, Licey, Tres Estrellas, Nika, Cervecería Nacional, La Vega, Coñac Jorge, Bermúdez, Santiago, Estrellas Dominicanas, en el escenario criollo.
En Puerto Rico, Cuba, Venezuela, en series mundiales de béisbol amateur, Loro Escalante fue un clásico representante del performance en la colina de un parque de béisbol, impecable, reincidente, rotativo, como la noria de un molino.
Enfrentó a astros del box que hicieron historia en la década de los años cuarenta del siglo XX como Conrado Marrero, Mario ( Jiqui) Moreno y Sandalio Consuegra en Cuba, midiéndose con sus formas peculiares.
Por su verbo torrencial fue apodado “Loro”, porque se expresaba con la densidad del único animal que habla como los seres humanos, es decir, que en términos dominicanos, “hablaba más que un radio”.
Ventura Escalante nació el 0l-06-l9l9 en la capital dominicana y falleció a los 28 años, un niño grande, en el accidente aéreo de Río Verde, Yamasá, provincia La Vega, el ll-0l-l948, la mayor ocurrida en el país, donde pereció el equipo de Santiago que regresaba de un encuentro en Barahona, en que las condiciones del tiempo y la imprudencia del piloto se combinaron para producir el doloroso siniestro.
Con la semblanza de Loro Escalante, son 2l las que ha escrito y publicado Cuqui Córdova y proyecta escribir 26 más, conforme desglosa en página final de la última que recién puso a circular el 23 de diciembre pasado.

